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miércoles, 9 de diciembre de 2015

Conocer el Nevado

Guía. Conoció el nevado cuando era estudiante de la escuela. Sus compañeros le habían contado cómo era. La primera vez lo conoció siendo guía de dos turistas médicos. El no expresó su emoción de conocer el nevado porque debía aparentar que era un experimentado guía. Sus compañeros le dijeron qué hacer y que siguiera a los otros guías y turistas. Se ganó esa vez 20 mil pesos. Esta paga la recuerda como si hubiera recibido mucho dinero.

Señor Herrera. Tenía 12 años y se fue a escondidas siguiendo a su papá que era guía. Su papá no lo llevó porque consideró que era muy pequeño. Solo fue con camisa, pero no le importó el frío porque ahí vio su oportunidad. Tenía tantas ganas de conocer la nieve, que cogió un pedazo de panela que encontró. Se fue detrás del papá con mucho sigilo. El siguió de vista a su papá y luego corría para alcanzarle el rastro. Hasta que llegó a Campanillo Negro y dijo aquí me pierdo, tengo que contarle a mi papá así me pegué. Porque tenía que cruzar un río y había una tablita que podía pisar mal y caer al río. El papá lo regañó pero al final del día no le pegaron. Dijo que esa emoción fue mucha y se puso contento cuando vió la nieve y los turistas le brindaron comida.

Señor Jorge. Fue en el año 1962. Había muchos venados, osos de antejos y cóndores. Dice que hoy solo hay un cóndor. Contó que los animales se acabaron porque en la fiesta de Corpus Cristi, una fiesta católica en la cual se celebra la abundancia de comida, cada palco en esa época tenía unos cuatros venados colgando. En ese momento eso no era un crimen ecológico sino que era normal cazar. La última vez fue hace 20 años, pero dijo que le dio un ataque al corazón y el mal de altura no lo dejó subir al Púlpito del Diablo.

San Mateo

El 9 de diciembre fui a San Mateo con mi papá. Nos fuimos a las 3 de la mañana, llegamos a las 4 de la mañana. Todo el camino mi papá cantó tangos de Oscar Agudelo, hablamos de Petro y de cosas varias. Saludé al tío Flaminio. Ví cómo mi papá reparte aromática y tinto con la gente que le vende la cuajada. Comí dos arepas de trigo fritas que mi papá me hizo pa' desayunar a las 2 de la mañana.

Mi papá le gustan las fotos. Dijo que yo iba hacer un estudio sobre cómo compra cuajada. Mi tío me contó que nació en 1936  y tiene 79 años. Me invitó  a su casa pero no alcanzo a ir y no tengo dinero. También me dijo que tenía tres matas de mariguana y los vecinos lo aventaron con la policía y el ejército. Le recomendé unas hojitas para un remedió para la artritis de mi mamá. También me contó que el hijo menor, Edwin, lo dejó endeudado con el banco, más de 11 millones de pesos. Que fue hoy a reclamar el subsidio de los ancianos. Dijo que cuando fue joven tomó mucho y que los hombres toman mucho y la bebido metió en problemas al hijo, que esta desaparecido hace 5 meses y no se habla con él.

También me contó que él cocina, plancha, lava la ropa, siembra, compra el mercado, ordeña la vaca y cuida de la tía Ramos. Y que es verdad que hace más de tres años no va ha visitar a la prima Rosalba porque el camino se dañó y le duelen mucho las rodillas. Me contó que hizo los 9 de días de aguapanela con mariguana pa' el dolor.

Me encontré con la tía María y me dijo que su hija María fue a visitarla el sábado 5 de diciembre y se volvió a Bogotá el domingo 6 de diciembre. Me dijo que iba a vender unas sapallas. Traía cilantro, sapallas y otras cositas en un canasto y se fue a repartir con sus clientes. Dijo que luego iba a reclamar una medicina al puesto de salud.

El primo Pedro, me dijo que estaba muy acabada, que me veía vieja. Yo me reí.

Mi papá me presentó con todos sus conocidos. La gente es muy amable y bella. Todo el mundo se saluda y se brinda tinto y aromática.

Había un cabrito encima de una buseta y el mercado se ve a punto de desaparecer. Ya casi no salen campesinos con sus productos. Me sorprendió que la gente todavía hace cuajadas y las lleva a vender a los queseros, por lo menos más de unos 100 kilos.

También estaban los puestos de ropa, zapatos, las masateras y las casetas de tinto y empanadas.

Fuimos a desayunar. Mi papá pidió tamal con chocolate y yo un mute con harto cilantro y cebolla picada. Luego pasamos a peluquiarnos. Mi papá me presentó a una señora que le daban a cuidar cuando era bebé y a él no le gustaban así que les pellizcaba el culo para hacerla chillar. La señora se reía y es amiga de mi papá.

Conocí al primor. Una señora que es prima de mi papá y le vende la cuajada hace más de 20 años, es una cliente fiel.

Terminamos la mañana un poco mal, porque el señor del bus me tocó las tetas, y le dije a mi papá que me defendiera y se quedó callado, no inmutó palabra y le pareció normal que ese man me manociara.

San Mateo es el pueblo de mis papás. Mi papá es de la vereda El Vijal y mi mamá es de la vereda Peñuela.


Sierra Nevada de El Cocuy: Día 3

La noche anterior nos bajamos al pueblo porque no soportaríamos otra noche de hielo. Llegamos al Hotel El Nevado. Baño y luego a dormir.

El 7 de diciembre amaneció esplendoroso como los otros días. Desayunamos y nos fuimos para termales a Güican. Almorzamos trucha y tuvimos las piscinas como dos horas solo para nosotrxs. En la mañana nos llevó una señora gratis hasta un punto que se llama la Ye. Desde allí subimos caminando hasta las termales. El viaje fue perfecto. No hay reparos. Todo fue maravilloso. Fue bello. Gracias vida.

En el camino nos encontramos con un niño bello que nos recomendó las piscinas más calientes. Le hicimos caso. No fuimos al pueblo de Güican, pero lo divisamos desde las termales.

Volví a mi pueblo. Esa noche tomé agua de coca, comí una empanada y a dormir.


Sierra Nevada de El Cocuy: Día 2

Desperté a media noche como 2 veces porque las cobijas se escurrieron y el hielo entró sin permiso. Solo el calor de Mariposa Azul me abrigó.

A las 4 y media de la mañana sonó el despertador. Mi amiga se levantó y yo me quedé en la camita con pereza de levantarme. Desayunamos como a las 5 y media de la mañana. No nos bañamos porque perdíamos el calor corporal. El agua allí es preciosa y realmente es como el comercial de agua manantial, es super transparente y se ven las piedras de colores, el sedimento blanco y oscuro, pero su temperatura es helada.

Salimos a las 5:50 de la mañana. Ya había amanecido. Nos fuimos para Sisuma a paso rápido. Nos retrasamos media hora, la idea era salir a las 5 y media. Llegamos a las 7 de la mañana y allí Cristian y Mónica ya habían desmontado carpa y empacado todo su menaje. El guía estaba listo desde las 6 de la mañana. Iniciamos caminata a las 7 y media de la mañana. Subimos pasando cerca de la laguna La Pintada, valle de La Plaza, Los Arenales y Hotelito. Este camino bordea la montaña Campanillo Negro mientras en el fondo se divisaba la nieve de Campanillo Blanco y Pan de Azúcar.

Comimos, bebimos y descansamos. El recorrido fue lento porque nuestros compañeros iban con una carga de más de 20 kilos cada uno, porque iban acampar durante tres días en la laguna de La Sierra y el Valle de Los Frailejones. Jhon fue nuestro guía. Un chico de 25 años, profesor de educación física que se había levantado desde las 5 de la mañana a ayudar a preparar desayunos.

Subimos hasta el Alto de Conejo, luego recorrimos un piedra gigante hasta llegar al borde de Nieve del Púlpito del Diablo. Las fotos esperadas para el facebook y el recuerdo. Regresamos como a las 12 del día y volvimos a nuestro punto de hospedaje a las 5 de la tarde. Volvimos con la misión cumplida y con ganas de seguir caminando al otro día.

Volteé a mirar de vez en cuando porque el camino no te deja perder la vista o sino te caes. Quería capturar con una mirada ese paisaje, esas montañas y rocas grises que alguna vez tuvieron nieve. Su escasez de animalitos recuerda que somos excesivamente malos, pero incluso el pisar nieve causa un daño ambiental al nevado porque lo ayuda a derretir más rápido. El funcionario de parques dijo que se pierde al año un promedio de 25 metros de nieve y se espera que en unos 20 años ya no exista nieve en ningún pico montañoso de esta sierra.

Durante el camino Cristian me enseñó cuatro trucos para viajar. Uno, viajar a países donde el dólar sea una moneda fuerte o la paguen bien al cambiar el dinero. Dos, cambiar dinero en los cajeros electrónicos porque pagan mejor la divisa. Tres, comprar una sim card en cada país donde vas y así se cola en el celular un punto que marque yo estoy aquí, y pueda volver sin miedo a perderme. Y cuarto, usar tarjetas de crédito porque si te roban el dinero es del banco y fácilmente te reponen el dinero porque es al banco al que han robado.





Sierra Nevada del Cocuy: Día 1

Nos fuimos con Ser Alado para la Sierra Nevada del Cocuy el viernes 5 de diciembre de 2015, a las 8:20 de la noche inició el viaje. Nos encontramos en la calle 170 de Bogotá, frente al Éxito. El bus iba con sobre cupo. El bus tiene 32 puestos pero iba como con 40 personas. Algunas papeleras y baldes hicieron de bancos en el pasillo del bus. Nos tocó al lado del baño, un poco incómodo por el olor a orines.

La mayoría de la gente se quedó en San Mateo y Guacamayas, mientras que en El Espino ya quedaba menos de la mitad de puestos ocupados en el bus. El rayo de sol salió en Guacamayas. El día pintó esplendoroso desde su amanecer.

Hacia las cuatro de la mañana pasamos por mi pueblo, La Uvita. Allí mi mamá me recibió con dos arepas de trigo fritas calienticas, y me preguntó como tres veces: ¿Va quedarse en la casa? Le dije que la llamaba porque no tenía ganas de ir, pero mi mamá no aceptaba que fuera al Cocuy y no pasará a quedarme por lo menos un día en la casa.

Llegamos pasadas las 7 de la mañana a El Cocuy, con tan buena suerte que Ser Alado se encontró en la puerta con el señor Mario Sequera, quien nos llevó al precio del lechero al parque del nevado, por solo 10 mil pesos. Esto me alegró mucho porque la idea era buscar transporte económico. Nos ahorramos 115 mil pesos, porque por el expreso de ida y vuelta cuesta160 mil pesos.

Don Mario nos indicó que debíamos ir primero a la oficina de  Seguros del Estado a comprar el seguro por los días que estaríamos en el parque. Allí conocimos a Cristian y Mónica. Con ellos nos fuimos en la buseta de don Mario para el parque. Luego nos registramos en el parque y pagamos. En esta oficina ya quitaron el descuento en la entrada al parque a las personas de La Uvita.

El funcionario de parques indicó rápidamente que debíamos ir con guía, consumir 4 litros de agua y comer alimentos energéticos para evitar el mal de altura. También advirtió no dejar basura en el parque y no coger flora ni fauna. Mencionó que entran en promedio 1.000 personas mensualmente al parque, y que los medios de comunicación le hicieron mala fama apor la muerte de los 12 militares que traían los votos de un resguardo indígena que queda a 2 o 3 días de camino de Güican. Esto ocurrió el día 26 de octubre, después de las elecciones, lo cual ocasionó la disminución del número de visitantes al parque, a por lo menos 700.

También mencionaron que el parque es unos de los más completos del país en cuanto a ecosistemas de páramo. Un turista que se notaba que va cada rato al parque mencionó que para subir a nieve hasta cumbre del Pan de Azúcar hay que levantarse a la 1 de la mañana saliendo de Sisuma (hospedaje dentro del parque).  Esto porque Ser Alado quería trepar sobre nieve, subir a tocar el cielo desde que aquel pico, uno de los más altos del parque, por lo menos más de 5.500 metros sobre el nivel del mar. Realmente a mi me da miedo hacer estas actividades de riesgo. Le tengo miedo a la montaña.

Después de los trámites, unas llamadas para confirmar los almuerzos, cena y hospedaje de ese día con la Familia Herrera. Luego a desayunar unos ricos huevos con pan y aguapanela. De allí salimos a tomar fotos a la maqueta del parque del nevado que está en el parque principal de El Cocuy. Después subimos a una buseta y allí afortunadamente conocimos a un grupo de 11 expedicionarios que iban con ganas de comerse la montaña. Estas mujeres y hombres jóvenes estaban eufóricos y parecían un circo sin programación.

Hacia las 11 de la mañana salimos para el parque, pero antes se dió una vuelta ciclista por las calles de El Cocuy con los futuros escarabajos o aficionados del ciclismo. Volviendo a la buseta de don Mario la algarabía no paraba de todo el  mundo con la emoción de pisar nieve. Una hora y media de recorrido hasta al parque. Llegamos como a las 12 y media al kiosko de la familia Herrera. Almorzamos allí y luego cogimos caminata a Lagunillas para hacer el recorrido de aclimatación y la altura nos acogiera con cariño.

Antes de iniciar la caminata pedimos permiso a la montaña para que nos dejara conocerla. Esto me recordaba mis dos viajes anteriores, el primero, fui a Alto de Cusiri y nos perdimos y no conocí la nieve, el segundo, fuimos al púlpito del diablo y llegué a borde de nieve pero sufrimos mucho porque nos intoxicamos con unas salchichas Zenú, desde allí nunca más volví a comer embutidos enlatados.

Volviendo al camino de Lagunillas, lo iniciamos a las 2 de la tarde. Esta vez pasamos por un camino señalizado con flechas amarillas. Al inicio del camino había muchas flores como margaritas pero sin rama que nacen en el suelo. Me sentí con Alicia en el país de las maravillas. Es muy lindo este piso lleno de flores blancas.

Llegamos al hotel Sisuma como a las 4 de la tarde. Allí nos ayudaron con la logística de un guía joven. En el parque ya no entraba señal de celular así que estuvimos desconectadas del mundo solo apreciando la belleza y exuberancia del Parque Natural Sierra Nevada de El Cocuy.

Volví a ver a Campanillo Negro. Esta es una montaña que impresionó a Mónica. Dijo que la montaña cambiaba de colores y le infundía miedo con su transformación camaleónica. Pasamos por las lagunas La Pintada, La Cuadrada y La Atravesada. Por el camino había varios turistas que acompañaron el viaje. Este recorrido es el de Lagunillas, el cual caminé la primera vez en busca de nieve un día agosto de 1997.

Regresamos como a las 5 de la tarde de las lagunas y nos cogió la noche hasta donde llegan los carros. Desde allí caminamos con la luz de las linternas de los bastones de trekking. Esto me recordó las andanzas a media noche por el monte con mi papá.

La felicidad se sintió todo el tiempo. La noche nos esperó en cuarto de paredes de tabla y costal, ventana con un vidrio roto y cortina de sábana vieja. La camita no se veía nada mal, pero el cuarto era como un engaño si piensas en "Es en casa de familia". No tenía nada de acogedor. Realmente son unos cuartos hechizos que nos arroparon con cariño cuando la temperatura bajó a menos cero grados en la madrugada. Dormí con la ropa que usaría el siguiente día.

Estuve también con estreñimiento no hacía del cuerpo hacía dos día, la barriga se me inflamó y expedía pedos por dónde pasaba. Afortunadamente agua y fruta fueron las reservas alimenticias del viaje, y el té de coca alivió el malestar.




viernes, 27 de noviembre de 2015

Felicidad

El miércoles 25 de noviembre la felicidad llegó. Una carta me destapó la alegría. Me notificaron que la Personería de Bogotá envió una carta a la Clínica Fundadores, donde le ordena pagarme el dinero que ilegalmente me retuvo. Son solo 120 mil pesos, pero en estos momentos de desempleo me ayudaría bastante.

De la felicidad casi me estrella un carro. Salí corriendo de la casa, y un carro paso rápido, me detuve al instante y el carro continuó a 1.000 km por hora. Afortunadamente estoy viva para contarlo.

Así la Clínica Fundadores no me devuelva el dinero, me siento apoyada y no navegué contra la nada. Por fin una entidad me respalda y resuelve el derecho de petición a mi favor. Gracias vida. Me costó mucho esta felicidad, ya que muchas veces me dolió la cabeza, me rabié, me frustré pero cuando ya no tenía ninguna esperanza aparece esta buena noticia.

Que viva mi terquedad cuando hay que insistir para proteger o reclamar mis derechos.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Lluvia

Ayer, jueves 19 de noviembre, hacia el medio día se largó un aguacero de padre y señor mío. Afortunadamente estaba con mi capa "Cantando bajo la lluvia". Es una capa naranja que lleva el nombre Sigin in the rain. Este nombre es de una película del cine clásico, musicales de Hollywood de los años cincuenta del siglo XX.

Me gusta la lluvia y el cine. Así que ayer con mi faldita negra, botas tobilleras, así un poco formal me lancé a los goterones de agua, corriendo, apresurada y feliz en medio de la tempestad.

Corría y corría mientras las gotas me mojaban sin parar. Mis piernitas flacuchentas se mojaron pero resistieron felices. Me gusta la lluvia y mojarme. Saludos húmedos.

martes, 10 de noviembre de 2015

Coincidencia

La última semana de octubre leí en el blog de Camila Bordamalo García, que una vez que ella iba para un concierto en un bus, una señora se subió al bus y contó que era excarcelaría. Su historia es que pagó una condena por asesinar o herir a un hombre que violó a su hija menor de edad. Sentenció que ese violador se tiró la vida de cuatro (4) personas incluida la de él, la de la señora que pasó muchos años en la cárcel, la su hermana porque el violador era el esposo de ella, y la de su hijita querida que quedó marcada para siempre con el horror de la violación. 

Pues resulta que al día siguiente de haber leído esta historia, yo iba para la clase de inglés a la 1 de la tarde. El bus iba por la carrera séptima y esta señora protagonista de la historia del blog de Camila Bordamalo, cuenta la historia en vivo y en directo. Sentí como si lo que leyera se convirtiera en realidad y transitara como una gelatina resbaladiza hasta la ficción y viceversa. Camila Bordamalo contó que se sintió mal porque quiso darle unas monedas y no encontró en su cartera. Así que yo sentí que estaba entregando las monedas que no pudo entregar Camila.

La siguiente historia ocurre el 2 de noviembre. Este día leo La Rebelión de los oficios inútiles. Al día siguiente 3 de noviembre, me encuentro con una amiga que es de San Vicente de Chucurí. Por cosas de la vida estoy en el apartamento de ella. Hacia el medio día llega un señor que es experto en talleres y trabaja con funcionarios de distintas instituciones y con las comunidades. Fui a almorzar con él. Allí le conté que estaba leyendo La Rebelión de los oficios inútiles y que narra la historia de una líder sindical de oficios varios llamada Ana Dolores Larrota. Pues este señor me confirma que esa señora existió en la vida real, y que hay un barrio que lleva su nombre en San Vicente de Chucurí. 

La última historia es sobre el padre Anselmo. Mi hermano que vive en Cali llegó el sábado 7 noviembre, de Santa Marta con Julieth, mi sobrina. Ese día mi hermano le presentó a Julieth, a mi otro hermano que estuvo estudiando para ser sacerdote católico, y le dijo: él es el padre Anselmo. Los otros hermanos y hermanas nos reímos mucho pero le estaba maltratando u humillando recordando aquella decisión que cambió el rumbo de su vida, y mi hermano con su comentario le hacía recordar que se equivocó. El 8 de noviembre retomo el libro de la Rebelión de los oficios inútiles que ya esta por terminar y veo que la señora Anselma dueña de la funeraria es quién mortaja a la difunta Luisa, personaje que representa la hermana de un periodista izquierdista.

Todas estas coincidencias tienen que ver con La Rebelión de los oficios inútiles que es escrita por Daniel Ferreira (seudónimo Stanislaus Bhor), quien a su vez en su Facebook me dio a conocer a su amiga Camila Bordamalo, y así ella me dio a conocer  a la señora expresidiaria, y luego mi hermano nombra al padre Anselmo y vuelo al libro con los personajes de Anselma y Ana Dolores Larrota. Como ven todo es una conexión. Saludos conectados.

domingo, 25 de octubre de 2015

Quinini y del Cerro de Guadalupe hasta el Páramo del Verjón

Caminar es una mis actividades favoritas. El domingo 18 de octubre de 2015 fui a caminar al cerro Quinini. Este es un parque natural que actualmente es administrado por la Asociación de Protectores de los Recursos Naturales de Tibacuy (APRENAT). Quinini significa montaña de la luna.

Esta ubicado en la vereda Ocobo del municipio de Tibacuy. Existen hallazgos arqueológicos como una roca gigante que era utilizada por las indígenas Panches para su trabajo de parto. Esta piedra y otras tienen arte rupestre o dibujos que fueron tallados con figuras alusivas a su cosmogónica. Algunas figuras son sapos o ranas que significan abundancia.

Lo más bonito de esta caminata es pasar por distintos paisajes marcados por sus bosques intervenidos y otros más conservados con especies nativas; también el suelo va cambiando a medida que se asciende al cerro Quinini, se pasa por cultivos de café, urapanes, helechos gigantes, suelos arenosos, tierra negra y por hojas de roble. 

Para los eufóricos del riesgo se puede experimentar el vacío en dos puntos rocosos y expuestos al vacío, el máximo es el Quinini. Obviamente esta la prohibición de acercarse al vacío pero muchas personas quieren tomarse la foto haciendo equilibrio, sonriendo en la punta de estas rocas mientras el viento esta a su favor y no las hace tambalear. 

También es exuberante y lleno de magia el bosque de robles. Estos árboles tienen más de 20 metros. Allí almorzamos y hablamos de nutrición y del peso de cada uno de mis amigos y amigas, me acompañó mi hermano gallina pez de rana, una amiga y otra amiga de mi hermano. Nos reímos mucho y abrazamos los árboles para recibir su energía. Esta caminata fue de más o menos 9 kilómetros.

La caminata del 24 de octubre de 2015 fue desde el Cerro de Guadalupe hasta el Páramo del Verjón. Esta caminata fue detrás de los cerros orientales de Bogotá. Alguna vez pensé si se podría caminar por estas montañas y la fecha de la caminata se logro el deseo. Hay un camino real empedrado ancestral o prehispánico desde los indígenas Muiscas; en la época de la colonia fue empedrado para dar paso a rutas comerciales, cuya carga fue transportada por los caballos hasta los llanos orientales. 

Caminamos como 14 kilómetros. Ascendimos cerca al cerro La Vega que tiene una torre que se divisa desde la zona de Corferias en Bogotá. La caminata tuvo como punto final la laguna el Verjón, la cual tiene unas islas en la mitad con frailejones. Es bellísima. Allí estuvimos más de una hora esperando al grupo de caminantes mientras almorzamos.

Durante el recorrido tuvimos la fortuna de contar con neblina de ida y despejado de vuelta. Fue maravilloso ese paisaje porque es bastante fotogénico, para los amantes de la fotografía da muchas posibilidades de retratar esta mágica fábrica de agua. Además la montaña te limpia las energías, te libera del bullicio citadino y te regala lo mejor de su paisaje de páramo. Además hay un árbol para películas de miedo y la ambientación en general de la montaña es perfecta para una producción fílmica.

Esta última es mi cuarta caminata, la más barata, linda, y recorrida sola (es decir, sin ninguna de las amistades). Me recomendaron hacer el camino de ciudad pérdida en Santa Marta, visitar Gorgona y Caño Cristales.


jueves, 15 de octubre de 2015

Miedo, nostalgia, frustración

No sé que escribir. No ha sucedido nada grandilocuente en los últimos días. Pienso en la última película que vi y no me acuerdo. A penas me inquietan las imágenes de Chantal Akerman, cineasta belga que murió este mes.

Tengo miedo. Tengo resignación. Van pasando los meses y el sueño parece escapar. Veo que aprender inglés demora tres años o más. Eso me desanima. Y espero que de golpe aprenda y parece que eso no es así.

Ya no tengo ganas de escribir. Siento que estar sin trabajo es estar feliz. Mientras que buscar trabajo de medio tiempo por las mañanas parece una tarea titánica o casi imposible. Puede que no sepa buscar.

Mi hermano menor me dice que estudie alemán y no estoy muy convencida. Me dejo influenciar fácil por mi hermano. No tengo bien claro qué hacer. Ya abrieron la convocatoria de la maestría en cine en la Universidad de Guadalajara pero no tengo el requisito del idioma, así que no valdría la pena presentarme.

Todo se resume a lo que se dice en terapia, es el miedo, la nostalgia y la frustración las que no me dejan conseguir lo que quiero, y parece diluirse con el pasar del tiempo.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Culpable o inocente

La película doce hombre sin piedad de Reginald Rose, aborda las implicaciones éticas y morales de condenar a alguien sin analizar los detalles. El máximo punto está en los detalles del caso y conseguir dudas razonables mediante suposiciones o argumentaciones que logren convencer de por qué se dictamina si es blanco o negro.

La cámara con planos generales, medios y detalle logra capturar la atmósfera del encierro y la sofocación por buscar argumentos razonables que lleven a la duda y no simplemente el porque si. Hay planos de detalle del aire acondicionado, la cafetera, el reloj y la ventana. A veces los planos medios colocan al espectador frente a cada jurado exponiendo sus argumentos. Hay momentos de desesperación que consiguen enfrentar entre si a los mismos miembros del jurado. 

El espacio es una sala de reuniones donde deliberan los 12 miembros del jurado, y una puerta con la sombra de un guardia que esta atento de traer las pruebas o intervenir en momentos de riñas. El joven acusado no aparece en pantalla sino es un personaje narrado por los 12 miembros del jurado.

Doce hombres condenan o absuelven a un joven de clase pobre, que supuestamente mató a su padre. Hay una serie de testimonios que van narrando los jurados,  presentando las dudas razonables y escudriñando los posibles quiebres o falsedad en las acusaciones.

Al principio el jurado número ocho (8) dice creer en la inocencia del joven acusado mientras once (11) más de los miembros del jurado lo acusan de culpable. Al final el jurado número 8 logra que los 12 miembros del jurado acuerden que el acusado es inocente. En algún momento, dice el jurado número 8 que en estas situaciones simple salen los prejuicios que tenemos sobre los demás y se revela quiénes somos cuando juzgamos a alguien.

Esta película la vi porque mi hermano Gato Pardo me dijo que nuestro querido bloguero Chema Alonso, experto en seguridad informática, sufrió un accidente, y esta fue su primera película y contó en su blog que tenía que ir a comparecer ante el juzgado.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Burocracia

Escribo desde la rabia, impotencia y desesperación. Algunas lágrimas ruedan y mi rostro se ruboriza de frustración.

¿Qué es la burocracia? Tomando la opción del numeral cinco del diccionario de la Real Academia Española, dice, "Administración ineficiente a causa del papeleo, la rigidez y las formalidades superfluas".

Tengo en curso cuatro derechos de petición. Uno del año pasado del cual no he obtenido respuesta efectiva. La clínica Fundadores me robó ciento veinte mil pesos cobrando una comisión del 6% por haber pagado con la tarjeta débito, por concepto "manejo de tarjeta débito". Además me entregó un recibo de caja menor y no incluyó este cobro en la factura. Todo esto me hizo sospechar, además era la primera vez que me cobraban por pagar con la tarjeta débito una comisión del 6%.

Este derecho de petición ha pasado por las superintendencias Financiera, de Industria y Comercio y Salud y por la propia clínica Fundadores. La respuesta que me dio la clínica fue superflua y excesivamente tardía: un año después. Según la clínica este cobro se justifica por el decreto 4809 de 2011, que dice "toda compra con tarjeta débito y crédito genera a las entidades una comisión cobrada por la entidad financiera". Empezando que yo no soy ninguna entidad financiera sino una tarjetahabiente. Claro, esta comisión la cobra la red financiera que recauda el dinero por datafono. Según el vaucher o recibo, Credibanco es la entidad financiera que tiene el acuerdo con la clínica. El código de ética de Credibanco regula según el principio de no discriminación que "no podrá recargar, ni trasladar ningún valor por concepto de comisiones, costos por transacción e impuestos con tarjetas, diferentes a los legales".

Luego acudo a la Personería de Bogotá para que me ayude, pero ya han pasado 10 días hábiles y nada que me responden. También le escribí al banco para que me diera un argumento para volver a radicar el derecho de petición en la Superintendencia de Industria y Comerico. Pero con tan mala suerte que el banco no ha respondido nada, quedo de darme una respuesta el 21 de septiembre, y para que responda toca colocar otro derecho de petición con el cual el banco tendrá una semana más para responder. ¡Inaudito!

El derecho de petición contra la ETB parece que prosperó pero no ha llegado la factura. Y según vi en internet no me hicieron el descuento que solicité. Así que tendré que esperar una semana o sino volver a las oficinas de atención al cliente para que corrijan la factura. Llevo 9 meses yendo a ETB para que me arreglen la factura de cada mes. Ya nos soporto más.

El derecho de petición contra la DIAN, no lo han atendido. Quedan 3 días hábiles. Pero por lo visto no pasará nada. Así que tendré que sacar una cita para que me atiendan en una semana más, o quizás dos. Luego solicitar nuevamente la corrección a un documento.

Por último, ayer fui a la biblioteca de Mujer y Género de la Universidad Nacional de Colombia. Me sorprendí al no encontrar en la base de datos del catalogo la colección de cine silente que doné hace tres años. Según la funcionaria la culpa es mía por no haber entregado una carta diciendo que donaba ese material. Como si un papel garantizará que no se la robarían, argumentando sutilmente que la biblioteca no se responsabiliza de esta pérdida sino que prefiere echarme la culpa a mi. Todo el sacrificio y el vueltererío que en ese momento hice para conseguir esa colección quedo en nada. Con la donación de este material quería contribuir a la difusión del cine silente colombiano.

El único consuelo que me queda es descargarme en este escrito.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Personaje


¿Quién es ese personaje?

Soy yo. Tengo 34 años. Me veo pequeña y al final de la página bordeando el límite. La mirada es radiante y transmite ingenuidad. Su apariencia revela masculinidad en tanto su voz saca la feminidad. Mi cabello expresa rebeldía aunque en realidad soy muy pasiva y acato con obediencia las ordenes. De alguna manera mi apariencia refleja inconformidad, puede que austeridad con mi cara lavada y mi ropa desgastada y casi siempre la misma. Hoy me inquieta hacer un cambio en mi vida qué no sé por dónde arrancar.

El dibujo tiene algo que me gusta mucho, son las líneas ondeadas. Me gustan los círculos y el movimiento. Deseo estar en movimiento, ser más flexible y más fresca y relajada con la vida. Espero dejar mi psicorigidez, esa línea recta que me parte.

Me la he pasado haciendo vueltas de la DIAN sobre la declaración de renta, el teléfono con ETB, y un derecho de petición contra la Clínica Fundadores que ya ha pasado por las Superintendecias de Salud, Financiera y de Industria y Comercio, y ahora espero que la personería de Bogotá me ayude, pero como que el caso se estancó y se lo pasaron a otro profesional, y también espero alguna respuesta de Bancolombia para que me de un argumento que me sirva de base para reclamar nuevamente a la Superintendica de Industria y Comercio.

Estos quehaceres han ocupado mi día a día. También la pereza y el descanso, visitas a la familia, encuentros con las amigas y el cine.

Sueño y deseo ser analista cinematográfica feminista y vivir de eso. Le conté esta semana a mi amiga Bibiana Ángel que está en Rio de Janeiro, que hay un pregrado en Argentina sobre Historia, Teoría y crítica cinematográfica. Ella me dijo que no me fuera para allá, que iba a ser otra colombiana más, y que ese país está difícil económicamente y los colombianos allá no somos queridos sino discriminados. La verdad, esto me desanimo y pienso en buscar otra opción.

Otra alternativa de estudio que vi fue un Master de Crítica Cinematográfica de Caimán Cuadernos de Cine, en Madrid. Este curso comienza en octubre y no alcanzaría hacer las vueltas de visa y para buscar el sitio para alojarme en Madrid, y también me faltaría el dinero.

Esta semana me inscribí a dos cursos gratis para redacción en internet y redacción de textos académicos que espero me ayuden a mejorar la escritura.

En cuanto al sustento me inscribí a la convocatoria laboral de Migración Colombia. Busqué un trabajo fácil así fuera poco remunerado, pagan 2 millones algo, pero si logro pasar aprendería algo nuevo y el trabajo no sería pesado. Bueno, eso es lo que me imagino yo, porque pagan poco. Sería para ser oficial de migraciones. Para eso tengo que estudiar la página de migraciones y en qué consiste ese trabajo.

A veces pienso y dudo. Quiero pasar el resto del año no haciendo nada y el otro año busco trabajo. Aunque en realidad he pasado más de 10 hojas de vida a trabajos recomendados por las amistades. Y otras veces pienso, es ahorita o nunca que me atrevo a buscar algo en mi vida que disfrute más.

Otra opción es estudiar inglés en Australia o Nueva Zelanda. Voy a ir a la charla con Colfuturo el próximo 24 de septiembre para ver cómo es y si lo puedo hacer. A veces siento que debo hacer algo distinto, pero en ocasiones me pesa la resignación y me digo a mi misma, será seguir haciendo lo mismo…

Esta semana leí en el blog de Acróbata del Camino que el no saber inglés es por pereza de estudiar. Le hallo razón porque soy muy perezosa y no tengo disciplina para estudiar de manera autónoma, debe ser que me gusta la educación de obediencia, donde me pidan tareas y me castiguen sino hago las actividades.

También quiero comprar unos libros sobre viajes que me valen 230 mil pesos, pero esta semana me gasté 500 mil pesos en ropa, y no deje para los más importante. Todo porque mi mamá me dijo que tenía una chaqueta fea con la cual me veía boba, que no le gustaba. Otra persona ya me había dicho que esa prenda era fea.

En cuanto al dinero he tenido conflictos morales conmigo misma. Quedamos con mi hermana de pasar un poquito de dinero a mis papás para ayudarles a la manutención. Ella le daría dos cientos mil pesos a mi papá, y yo la misma suma a mi mamá, de manera mensual. Ahorita cuando mi hermana me pidió la cuota me asusté un poco por el tema de controlar el dinero para que me dure lo más posible durante el desempleo o la vacancia.

Pero después fui y me gasté una suma desmesurada en ropa que dije, ¡ah! me voy de viaje con mis papás y me gasto el dinero, y de igual forma tengo la responsabilidad de mantener a mis papás y más que ahorita están enfermos. Le pregunté a mi mamá que si nos íbamos para Santa Marta y compraba los pasajes y me dijo que no, que se sentía enferma y que para ir hacer gestos mejor se quedaba en la casa.

No me gusta de mi misma esas cosas que he dicho, la rigidez, puede que la austeridad o el demasiado ahorrativa en cosas que al final parece que fuera contracorriente, como no comprar un celular nuevo porque el plástico y componentes ayudan a destruir el medio ambiente, no se pudren o no cierran su ciclo de vida, sino que dejan desechos que duran millones de años en desaparecer. Bueno, esto último es algo ético que hago como una acción sencilla para ayudar al ambiente. Como dicen es mejor ir ligero y liviano de equipaje y no apegarse a lo material sino a las cosas buenas de la humanidad.

Me gusta la pereza. No voy a decir que no porque me gusta. Me gusta dormir hasta tarde y ver que la vida pasa sin novedad alguna, solo viendo si hace sol, frío, llueve o rosea un poco en Bogotá. Como que no pensar en nada, no tener preocupaciones es algo bonito y saludable.

Deseo seguir con la terapia psicológica. Siento que me ha ayudado mucho a manejar las relaciones y las situaciones de la vida cotidiana. Me hace falta aprender a decir las cosas sin agredir y sin sentirme mal conmigo misma, pero ahí voy aprendiendo.

Deseo ser soltera. Deseo no amar a nadie sino solo a mi. Pero como la vida es una ironía puede que más me demoré en gritar que en estar metida de pata imaginando que estaré viejita con alguien a mi lado, consintiéndome y llevándome la corriente o sonriendo simplemente. No deseo volver a estar con alguien que no me quiera y que solo sea por sexo.

Deseo no tener hijos, ya he sido más que una puta madre con mis hermanos, la cual no sabe lidiar con ellos, por lo cual cargo con la culpa de que sean desordenados, desaseados y poco responsables con su estudio. Esta culpa es un sentimiento que me negaba aceptar una vez que me lo dijo mi hermano mayor, pero después que la psicóloga me dijo, lo acepté sin problemas. He sido muy sobreprotectora, seguramente buscado ese afecto y cariño en mis hermanos menores.

Deseo viajar por muchos lugares, aprender a regatiar para comprar las cosas, conocer las personas, sus costumbres y ser menos ingenua o más avispada para que la gente no se aproveche de mi. Deseo aprender acampar en un lugar remoto. Deseo viajar echando dedo por el mundo. Deseo ser artista o vivir en medio de las artes. Deseo retarme pero realmente me da miedo. Me da miedo asumir un trabajo distinto que no sea lo que venia haciendo, es una contradicción ¡¿no?! Bueno, eso soy yo una contradicción.

Soy ambiciosa. Deseo un apartamento bonito en un lugar central en Bogotá. Vale mucho dinero, más de trecientos o cuatrocientos millones de pesos. Deseo en grande. Lo intenté y el banco no nos prestó el dinero. Así que sigo en arriendo pero sin deudas. Renuncio a la idea de comprar en la periferia porque prefiero la calidad de vida de dormir hasta tarde o ir a pie al trabajo, o pasar poco tiempo en el transporte. Me gustaría seguir viviendo en el barrio El Recuerdo. Es muy bonito.

No deseo volver a trabajar pronto. Mi amiga me decía que me habían explotado mucho y por eso no quería trabajar. Pero yo a veces siento que soy débil y no aguanto trabajos pesados. Siento que emocionalmente no doy y que me derrumbo como un castillo de naipes. Esta vida contemporánea, o bueno, la vida para los pobres siempre ha sido dura. Renuncio a la idea de seguir trabajando muy duro para vivir la vida que se quiere. Quisiera vivir como los ricos sin tanto afán y sin tanta esclavitud, con las facilidades que da el dinero sabiendo que no lo es todo, y teniendo acceso a las artes y el cine, porque ellos si acceden y lo disfrutan.

Me proyecto en el futuro dentro de 30 años como la hermana, hija y amiga que hizo lo que se desajustaba al sistema sabiendo el costo emocional de ir contracorriente. Batalló con los miedos siempre, no fracasó en su sueños y logró hacer lo que quería, como vivir entre el cine y el teatro, ser una mujer sencilla, humilde, solidaria, caminante y tranquila.

Nota: Este escrito es sobre un dibujo que hice para la terapia psicológica. Este texto también es para terapia.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Parque Nacional Natural Chingaza

Nina armó todo el plan para ir al Parque Nacional Natural Chingaza (PNNC). Llegué tarde, pasadas las 6:30 de la mañana, fui la última. Salimos de la calle 116 con carrera 15. No sé por qué mi mente tenía el sitio de llegada en la Hacienda Santa Bárbara, casi me quedo pero me esperaron. Tuve mucha vergüenza, pero ya qué.

El bus salió a coger la ruta hacia La Calera. En este pueblo se detuvo, y después de unos minutos salió al PNNC. Una vez en el parque una charla en el "refugio". El funcionario de parques nacionales recomendó no votar basura, así fuera orgánica, nada, todo recogerlo en una bolsa para salvaguardar el parque. También recomendó de sobremanera no botar bolsitas de paquete, ni ropa en la caneca del baño, porque allá no tienen como disponer este tipo de residuos, y esperaba de nuestra colaboración. Así que solo se podía dejar el papel higiénico en las canecas de los baños.

Además el funcionario del PNNC, de manera general hizo un recuento de la cantidad de parques y otras denominaciones de conservación que tiene el Estado Colombiano, recalcando que esto no es solo del Estado sino de todos, especialmente porque este páramo produce agua para más de 12 millones de habitantes de la sábana de Bogotá, además dijo que este ecosistema recoge el agua del amazonas, la evaporizada y la concentra, de tal manera que regula el clima. Puede que esta última afirmación la haya entendido mal y sea una barrabasada, pero eso entendí.

Por último dejó de tarea consultar qué significa la palabra chingaza. Según la página web de parques nacionales, menciona que los "Estudios recientes indican que en lengua muisca Chingaza, pudo haberse llamado Chim-gua-za, que significa "Serranía del Dios de La Noche". Esta información se encuentra en el siguiente link: http://www.parquesnacionales.gov.co/PNN/portel/libreria/php/decide.php?patron=01.02291204

Los que organizaron la caminata son dos hermanos, un hermano y hermana venezolana que prometieron que parte de las ganancias irán a construir caminos. Lo dudo porque el recorrido es largo. Ellos hacen esta actividad porque son amigos del funcionario de parques. Me llamó la atención que sean unos extranjeros los que nos guían para conocer el parque, parece que no nos apropiamos de lo nuestro para bien.

Luego a caminar. Primero una subida de repecho o empinada que ponía a prueba la condición física. Calentó motores y con mandarinas, bananos y bocadillos se hizo llevadera, pero sobre todo con la deliciosa compañía de Nina y Caro Bu, fuimos chismoseando y hablando de todo un poco, y ellas tomaron fotos.

Después una parada para la foto del grupo para el recuerdo de la caminata o para revelar en su página web o guardar la memoria del encuentro en alguna parte. El encuadre con montañas de terminación en triángulo de fondo y unas lagunas bonitas alrededor de frailejones y demás plantas de páramo. Esta primera caminata fue por una carretera.

Luego ingresamos a un camino barroso en el cual fue inevitable mojarnos los pies y llenarnos de la tierrita negra de este páramo. La tierra es negra, negra. Por el sendero hay una infraestructura eléctrica. El paisaje es sanador y renovador. El espíritu del páramo nos libra de nuestro padecimientos diarios y con su magia renueva la fuerza para vivir.

Bajamos por una hondonada y luego subimos hasta una cuchilla, y la bordeamos hacia el sur y bajamos por un costado hasta visualizar de cerca una de las lagunas que guardaban estas cuchillas. Rocas imponentes que al fondo dejaban vislumbrar el pueblo de Guasca. Allí se me ocurrió preguntarme por qué existen lagunas sin río o fuentes de agua que las alimenten. Nina me respondió que cuando se creo la tierra todo esta lleno de agua.

Nos devolvimos. Una chica con botas Martens subía con dificultad, y la guía pidió agua, porque iba con presión craneal y mal de altura. Le auxiliamos y seguíamos riendo. Luego volvimos a pasar por un precipicio que me pareció riesgoso. Es una actividad de aventura que exige que seamos caminantes frecuentes.

Bajamos la cuchilla y tomamos el camino de regreso por montañas ondulantes que iban descendiendo en medio de altos frailejones, ramitas espinosas y pasto o rabo de burro como le llama mi papá. Ibamos despacio, casi siempre de últimas con ganas de estirar y detener el tiempo en este paraje.

Algo chevere fue que conocimos a Dennis o Jennys, una guía del parque que es de la zona. Ella habló bastante con Caro Bu. A me contó que los frailejones tienen enfermedades que están siendo investigadas por varias universidades.  Las hipótesis que causan estas enfermedades son los hongos, los cucarrones (coleópteros) o las polillas. Sigue la investigación científica sobre las enfermedades de estas bellas plantas: frailejones.

La recomendación que hago para PNNC es no hacer esta caminata hasta que no haya un camino establecido, porque el daño que se le hace a la flora y fauna es bastante. Teniendo en cuenta que el camino es muy barroso, una evita embarrarse e iba abriendo camino por otro lado, así que se va ampliando los caminos y el daño. Algunos caminantes se cayeron sobre frailejones, otros rozábamos sus hojas, lo cual las daña o partía. La verdad dejamos ese camino peor que vacas, en palabras de Caro bu, el costo ambiental fue grande.

Terminamos la jornada comiendo pollo asado en Surtiaves.



martes, 8 de septiembre de 2015

Blogs de viajes


Estos días me la he pasado leyendo blogs de viajes, como el de Laura Lazzarino (los viajes de nena), Juan Villoro (acróbata del camino), Verónica Boned Devesa (sin mapa), Daniel Tirado (viajando sin papel higiénico), y Tati (caminando por el globo).

Estoy impresionada de lo bien que escriben. ¿Será que van puliendo su escritura a medida que van escribiendo sobre sus viajes? Y estoy pegada a sus blogs o más que prendida de las historias de sus viajes por Islandia, Siria, Perú, Ecuador, Colombia, etc.

También hoy descubrí los cheques viajeros en un video de Daniel Tirado, entrevistando a Laura Lazzarino. Estos son una forma práctica de llevar dinero, solo que hay que cambiarlos en un banco en los lugares de la ruta viajera, cobran un poco más el cambio de la divisa, pero no te arriesgas con el efectivo, o si pasa un robo, el banco te da otro cheque viajero.

También he descubierto la sección Viajero del periódico El País de España. Aquí puedes encontrar 50 trucos para dar la vuelta al mundo: http://elviajero.elpais.com/elviajero/2014/09/18/actualidad/1411039485_113405.html

Esta sección Viajero tiene información buena. Y recuerdo aquella noche que conocí al español, se me olvidó su nombre, en Santiago de Cuba. Él iba con su joven y mulata compañera para La Habana, y yo iba para Camagüey. Él me dio muchas recomendaciones para viajar por el mundo, como llevar un fritequera o cinta para guardar el pasaporte y el dinero en la cintura; leer lonely planet; usar camisetas blancas o grises; llevar lo menos posible en la mochila; viajar con una buena mochila, mucho cuidado en los aeropuertos pueden echarte droga o algo en tu mochila y llevarte a la cárcel -práctica común el sudeste asiático-; andar en chanclas; nunca preocuparse por ropa en la mochila porque para eso están las tarjetas de crédito y puedes comprar en cualquier parte; hablar inglés; mucho cuidado con los carteristas en Barcelona; y me dio una lista de lugares bellísimos para conocer el mundo.

He visto Lonely planet y el blog de Caminando por el globo. Y me he dado cuenta que me dieron por la cabeza los cubanos con los precios del hospedaje y transporte local en algunos lugares. Los cubanos parecían personas muy honestas pero me di cuenta que fui muy ingenua y me robaron, pero eso hace parte de aprender a viajar viajando. 

Bueno, ese es otro truco, recatiar o pedir rebaja, pero hay que saber si en esa cultura esta bien, o colocar un tope de precios en alimentación, hospedaje y transporte orientados por las guías de los lugares que visitamos, por ejemplo, no pago más de 5 dólares en hospedaje en los hostales de Cali, algo así .

Otros trucos en los blogs de viajes son la sonrisa, buena actitud, flexibilidad y disposición para vivir los imprevistos; para la seguridad el mantra de Kinga: "El universo cuidará de ti". También antes de salir de viaje hay que leer muchos blogs y guías, especialmente la de Lonely planet.

Otro truco comprar pasajes a sitios distantes 9 meses antes, recomienda Daniel Tirado. Es decir, toca planear casi con una año de anticipación jajaja.

Mi próximo paso es revisar las mochilas de North Face, Berghaus o Doite y probarme la mejor.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Mentira

No me gusta decir mentiras. No sé decir mentiras. Si digo mentiras caigo en la mentira. Más me demoro en decir la mentira que las personas en descubrirme.

Ayer, mi hermano menor me pidió que lo reemplazará en la cátedra Manuel Ancízar. Tomé la mochila de fique de él, su cuaderno y escarapela. Tomé atenta nota de lugar para sentarme y pasar la escarapela cuando llamaran a lista. Bien confiada salí corriendo a reemplazar a mi hermano para que no le colocaran 4 fallas por no asistir a 4 horas de clase.

Cuando pidieron las escarapelas, pasé la de mi hermano como si nada, bien natural, sin sospechas. Pero llegó el momento de devolver las escarapelas, y justo ahí, pasaron las de los demás, menos la de mi hermano, las pasé un poco lela. Pensé: ahora me toca pedirle a la joven que me dé la escarapela de mi hermano y me descubrirá.

La monitora, al lado de la fila en el otro extremo grita suave "¿Quién es Fabián Niño?".  Me quedé muda. Trágame tierra. Si decía yo, la voz femenina me ponía al descubierto. No me acuerdo si dije yo, o alcé la mano tímidamente. La cara se me puso roja o hinchada de la vergüenza.

Duré unos minutos súper asustada. Ella me dijo, tienes que hablar con Johana, ella te toma la asistencia. Yo seguí igual de avergonzada, pero al fin pensé, me toca hablar con Johana y contarle la verdad.

Después volví hablar con la monitora que me descubrió y le conté que mi hermano estaba en la entrevista de la convocatoria del IDRD. Que necesitaba que mi hermano consiguiera trabajo. Que yo había renunciado al mío, y ahora requería que mis hermanos trabajaran.

Después la monitora me dijo que no había problema pero que Johana no fue ese día a la cátedra sino que la estaba reemplazando Santiago, que él tenía una mochila y pelo largo. Así que era otro monitor. Me tocó volver a contarle por qué no había ido mi hermano y pedirle que tomará la asistencia de él. El monitor no dijo nada, lo tomó bien y me dejó firmar por mi hermano sin problemas.

Pensé: no hago nada; me hago pasar por transgenerista; me siento en otro lado haber si vuelven a tomar la asistencia; o les digo la verdad. Al fin me decidí por hablar y fue lo mejor. Pero no puedo volver a decir mentiras.

sábado, 29 de agosto de 2015

Género

El 14 de agosto de 2015, fui a la Agencia Nacional de Empleo a acompañar a mi hermano para que consiga trabajo, de paso yo también me inscribí.

Cuando me toco el turno con la Orientadora, al enterarse que hice una maestría en estudios de género, me preguntó qué es el género. Le respondí que son los roles sociales de la feminidad y la masculinidad que adquirimos por el dato biológico que nos informa el médico cuando nacemos y la construcción social que hace de ello la sociedad y la cultura al etiquetar generalmente con ropa rosada a las niñas y de azul a los niños, por colocar un ejemplo. También le dije que hay distintas formas de ser mujer y hombre o de transitar en el género, y tiene que ver con la identidad de género.

Luego me contó que su hijo de 14 años le dijo a ella y a su esposo que le gustan los niños, el hijo lloró, y tiene miedo de contarle a su hermano que le atraen los niños porque él está en el ejército y no comulga con este tipo de ideas de la homosexualidad.

La mamá me reveló que tiene la esperanza de que a su hijo le gusten las niñas, es decir que sea heterosexual, y para esto le recomendaron un psicólogo. Le dije que se olvidara de su esperanza, que de pronto su hijo podría descubrir que es bisexual u homosexual; además que el psicólogo es para los padres para que sepan acompañar y respetar a su hijo en estos momentos en los que esta descubriendo la sexualidad. También resalté que su hijo es muy valiente porque le contó a los padres, tuvo confianza en ellos y espera su respaldo y respeto.
No pensé que al ir acompañar a mi hermano a buscar trabajo, terminará buscando para mi y de paso diera una orientación sobre la orientación sexual a la Orientadora de la Agencia Nacional de Empleo.

jueves, 13 de agosto de 2015

Posada

El fin de semana pasado estuve en Sumapaz. Realmente fue una suma de paz. Su clima es frío pero el silencio que ofrece este lugar es reconfortante. Después de leer algunos blogs de autostop pensé que podía hacer autostop o echar dedo para que algún carro nos llevará a la vereda La Unión.

Amalfi me llamó el sábado para que la acompañará a visitar este lugar. Necesitaba reconocerlo para encantarse de él.

Salí de la terapia psicológica y me encontré con ella en trasmilenio. Nos fuimos a Usme. Es un pueblito frío muy cercano a Bogotá que  tiene transporte masivo de la capital. Una vez fui con Carmencita a este lugar, así que se me hizo familiar y tuve confianza para moverme.

Caminamos, hablamos con la gente, preguntamos cómo llegar a La Unión. Por fin un señor muy interesado en ayudarnos nos indicó que fuéramos a la agencia de Cootransfusa. Una sola ruta diaria para La Unión. Caminamos y por fin encontramos la agencia en Santa Librada, un barrio de Bogotá.

Un almuerzo de pollo asado con papa salada nos aumentó las baterías para el viaje. En la agencia de coostransfusa, la gente muy amable y agradable. Muy noble. Amalfi, preguntó algo de la vereda La Unión y una mujer joven atendió, con tan buena suerte que ella nos contactó con su hermano el dueño de la Posada, el señor Carlos Macana (el apellido puede estar mal), el nombre de ella Celi, y su padre Luis.

El viaje fue de tres o cuatro horas. Llegamos como a las 7:20 pm. Nos recibió una sopa de maíz tierno, y un plato de arroz, papa, pasta y carne, con jugo de mora. Luego hicimos un recorrido nocturno por la calle 3 y la carrera 4 hasta llegar al colegio Juan de la Cruz Valera. El nombre del colegio alude a un líder campesino comunista que tiene historia en este páramo.

Dormimos en confortables camas en el hostal El Porvenir. Al amanecer un gallo despertó nuestro sueño. Luego un tinto, y unas fotos del colegio y a comenzar el regreso a las 6:20 am. La carretera en el páramo esta destapada. El bus en este tramo bambaleaba y fue despacio. Es una trocha. Esta dañada. Según los habitantes el estudio de impacto ambiental es muy fuerte para proyectar una carretera por el páramo más grande del mundo: Sumapaz.

Volvimos a Bogotá como a las 11 am. Luego fuimos a Pasquilla. Una zona rural de Bogotá pasando por mochuelo y el relleno de basura de doña Juana. El frío y la lluvia sintonizaban con el cansancio. Llegué a la casa a las 4pm, con ganas de comer arroz. Mi hermano Fabián me recibió con pan y comida de la casa de La Uvita, mi pueblo.

viernes, 7 de agosto de 2015

Ocio

Llevo ya una semana sin trabajar. Ha sido fenomenal. Los días pasan sin tanto afán, la mayor parte del tiempo en mi camita, solo algunos encuentros con amistades que me ha sacado de mis aposentos.

Varias películas rusas y navegar por internet todo el día. Espero que los dioses y diosas sigan confabulando para que mis días de felicidad continúen.

Hoy me di cuenta que me gusta ir a mercar verduras y frutas para hacer de comer. Sentir los aromas es muy delicioso, y el desorden de los empujones tiene su encanto, extraño pero lo tiene.

Para el almuerzo hice un mute. Es una sopa tradicional de Boyacá que he adaptado a mis gustos. Lo preparo con ajos, cebolla, mazorca, frijol verde y ahuyama. Dejo hervir por unas dos horas. Al servir agrego cebolla larga y cilantro finamente picado, junto con un pedazo de aguacate. El plato original lleva pata de cerdo, la cual da un sabor especial y espesa el caldo.

Por lo pronto ya tengo algunos quehaceres para darle más movimiento a mi quietud.

domingo, 2 de agosto de 2015

Fuego

Hoy en la madrugada fue el ritual de yagé. Tenía miedo de embadurnarme de mierda o vómito. Era un miedo más físico que emocional.

Andreita me invitó a renovar este nuevo ciclo de vida. Llegamos pasadas las 11 de la noche a la casa del Taita. Vive en una montaña del suroriente de Bogotá, cerca a un colegio distrital. Tocamos la puerta y alguien abrió, un salón nos recibió con varios chicos hablando de sus cosas, y un señor y un niño. Dispuse mis cobijas y a dormir un rato como me indicó Andreita. Asimismo ella me dijo como debía vomitar (colocarse en cuatro apoyando las manos y las rodillas en el suelo, con la boca sobre el recipiente),  y mantenerme despierta lo más que pudiera para vivir la realidad del yagé, sentirlo y no dejarme doblegar por el sueño.

Pensé que la toma era en un círculo pero cuando me tocó pasé sola donde el Taita a recibir mi poción mágica. El me preguntó mi nombre. Dije Alba. Me dijo, ¡qué nombre tan bonito!, y agregó que pensará bonito. Me miró con emoción y tranquilidad, y me dio mi posición. Me indicó que tratara de permanecer lo más despierta que pudiera sentada al lado del fuego o sino que me sentará en el suelo cerca de las cobijas.

Una vez al lado del fuego pasó bastante rato en el que esperaba ver luces psicodélicas. Me sentía normal mientras los demás se transformaban. Estaba Andreita, y cuatro jóvenes al lado del fuego. Un señor de 60 años enfermo de los riñones dormía cerca del altar del Taita, junto a un nieto, al otro extremo del fuego.

Miré el fuego con pensamientos bonitos. Pensé en el fuego como purificador, creatividad, pasión, amor, renovador, tranquilidad, arte y deseo. Al final le pedí que me diera amor para quererme, para resucitar de mis cenizas y tomar los pensamientos positivos como una nueva actitud de vida. Miraba sus luces rojas, amarillas y doradas mientras los carbones se consumían y cambiaban de posición en el fogón. Luego encontré figuras. Miré por horas el fuego. Por ahí unas dos. Sentía que nada me pasaba. Alcancé a pensar que era sobrenatural y que el yagé no me hacía efecto. Bostecé varias veces. El hambre y el sueño estaban que me doblegaban. Con ganas de vomitar pero no tenía que vomitar.

El Taita se sentó con nosotros al lado del fuego. Colocó música andina en el computador que se reproducía en dos potentes bafles. Cogió un cucharón metálico y sacó varios carbones ardiendo, los untó de una semilla de sándalo o de una planta con aroma dulce, que se extendió en una cortina de humo. Esa aroma me recordó las secciones hierbateras de las plazas de mercado de Paloquemao y de Las Nieves. El Taita pasó este humo por cada uno de los participantes mientras hablaba. Esto lo hizo dos veces mientras estuve despierta.

Los chicos vomitaban y yo nada. El Taita hacía mover los abundantes collares de semillas al ritmo de la música. Luego un chico lo acompañó con una maraca. Otro joven le pidió permiso al Taita para tocar la armónica. Y después alguien tocó la guitarra, una melodía maravillosa. Yo seguía con los ojos clavados en el fuego mientras los demás estaban doblados la cintura. Algunos temblaban. La música de la guitarra fue tan armónica y suave que en un momento me transformó en ave. Sentí que era un ave, y empecé a volar. Mi cuerpo hacía movimientos suaves y ondulantes. Fue un instante. Sentí que era un ave libre, como un águila. Fue maravilloso. De esto deduje que el movimiento corporal y la música son necesarios y soy libre.

Luego sobrevino el vómito y fui al suelo cerca a una caneca dispuesta para ello. Vomité la aromática que tomé con Nina, Angie y Caro bu, a las 8 de la noche. Me levanté trastabillando borracha, el cuerpo iba de un lado al otro. Me volví a sentar y seguí viendo figuritas en el fuego. Pero me dio miedo esa borrachera y me fui a dormir. Sentía una presión craneal suave.

Después Andreita me llamó para una segunda toma. Dije que no. Tenía miedo de no tener control de mi cuerpo. Y no tenía que vomitar. Realmente no dormí bien. Pensé en el trabajo. Y sentí frío en los pies. Al amanecer comimos fruta y una sopa. Todo terminó como a las 9 de la mañana. Pero el día de hoy sigo zombi. Andreita dice que eso se llama chumada. Estoy chumada. Quedé de volver e invitar a Caro bu. La sensación es de relajación extrema y tranquilidad absoluta.


sábado, 1 de agosto de 2015

Medias

31 de julio de 2015. Ayer fui a celebrar el cumpleaños de Alejita, con tan mala suerte que el almuerzo fue un desastre pero al final las sonrisas florecieron al recordar el día que tomamos brandi con Bibi, y planeamos viajar a Rio de Janerio, y ella comentó su viaje a isla Margarita. Menos mal las ilusiones nos reconfortan.

En la tarde me encontré con Amalfi. Me hacía falta su tono de voz y su ironía. Verla caminar rápido y con energía. Contenta porque tenía otros tennis maravillosos. Cada vez descubre zapatos más cómodos. Me acuerdo cuando se compró una maleta y tennis por Dafiti. Estaba orgullosa de su compra, sobre todo de los colores y el diseño. Siempre me cuenta algo de sus zapatos. Caminamos. Chupamos helado. Y luego nos metimos a ver chaquetas. Al final fueron las medias las que distrajeron a Amalfi. Comimos una rica pizza. Y nos sentimos cosmopolitas en un subterráneo.

A Amalfi, le encantan los colores. Le gustan los tonos suaves y combinados. Se sentía invadida por el mundo de las medias y colores. Creo que en ese momento se le olvido su cansancio. Levantada desde las tres de la mañana, estaba regia con tal de vernos y hablar un rato de la vida. Me regaló un dibujo. Fue bonita verla crear, y acordarme de la tienda los milagros. Me encantan los dibujos.

Así terminó julio. Y hoy inicia agosto con la historia de ayer. Con ganas de cambiar y renovar. Iré a cine en la tarde y luego al ritual. Espero que renazca de las cenizas.

sábado, 25 de julio de 2015

Celebración

Nairo a quedado de segundo lugar en el Tour de France. Ha sido espectacular su actuación. Me ha dado emoción y alegría verlo enfrentarse a Frome y ratificar que es uno de los titanes del ciclismo mundial. Gracias, Nairo. Tengo que aprender de ti. Ese pensamiento positivo, esa mentalidad de ganador y tu carisma te hacen un deportista excepcional. ¡Increíble!

Siguiendo con la celebración pero algo más personal, mi renuncia ha sido una fiesta. Varias invitaciones a almorzar, torta y pola me auguran lo mejor para conquistar mi sueño de ser analista cinematográfica feminista. Gracias a las personas de la empresa por tanto cariño y afecto. La verdad me lo he pasado bien estos días. Ya solo queda una semana y a enfrentar el mundo de nuevo.

viernes, 17 de julio de 2015

Soñar no cuesta nada

Casi no pude dormir anoche. En lo poquito que dormí, soñé que habíamos construido una casa con caña o varas, no tenía bases y vigas. Tenía corredores, puertas y ventanas. De dos plantas. De pronto entraba July y con ella recogía ropa vieja y regada por varios cuartos. En un instante la casa se cayó inclinándose hacia un lado. No hubo heridos, pero se derrumbó. Hasta ahí llegó la casa.

Hoy renuncié al trabajo después de varias veces de decirlo y no hacerlo. Mi hermana me apoyó y me impulsó. Cada día que pasaba sentía desazón e intranquilidad. Cierro este ciclo y abro otro. Ahora me espera cada día sin tanta preocupación.

viernes, 10 de julio de 2015

Todo va ir bien

Todo va ir bien. Es el letrero de Annika que se va de vacaciones a descansar en este verano. Ese título me lo apropio en español para mí. Me lo robo sin pedirlo prestado.

Todo va mejor esta semana. Ha sido un cambio grandioso. Por fin veo que mi trabajo lo reconocen. Lo feo es que se da en una situación en la cual una de mis compañeras líder de consulta previa, sufrió un accidente y parece como si le quitara el banquillo. Pero para nada. Lo menos que me interesa es ser líder. Prefiero que otro tome las riendas del poder y se responsabilice de las decisiones, mientras que yo soy multitareas.

Todo empezó como un favor, de acompañar unas reuniones para hacer unas actas, tomar listados de asistencia y fotografías. Dije que si, sin pensarlo. No iba decir que no, porque tengo la experiencia para trabajar con comunidades étnicas, parecía sencillo, pero esa salida de campo fue como una prueba de adaptabilidad a todo, sin planeación y todo improvisado. A prueba de flexibilidad. Al final es el cliente quien ve en mi habilidades para escribir, claro que no confío mucho en sus alabanzas porque lo que se escribe es sujeto a múltiples interpretaciones dependiendo de quién lo lea, y como se escriben a mano esas actas, ¡está en caliente!, sin tener la posibilidad de pensar con tiempo la forma de redactar, sino que escribo tomando notas muy rápidamente para coger lo que la gente dice.

Hoy estoy contenta. Necesito escribirlo y creerme que mi trabajo también vale. Después de una racha de baja autoestima, depresión, sin ánimos de nada, durante más de 8 meses; hoy digo: por fin veo una luz en el camino. Sé que mi vida no es solo trabajo, sino también reirrme, caminar, tomar agua de panela, hablar con mis padres, ver teatro y estar en cine. Por eso mañana iré a caminar a Monserrate con Nelsón, y después me encontraré con mi amiga Nina. También me hace falta MaE, una amiga muy especial, espero visitarla el domingo. Y ese día en la tarde me veré con Manuel, una amigo que aunque me defraudó y me trató mal, voy a felicitarlo por su casamiento, y me encontraré con Eveling y Lina, mis amados amigos y amigas de teatro estudio Unal.


lunes, 29 de junio de 2015

Chinú

Estoy desde el martes de la semana pasada en campo. Han pasado cosas a prueba de adaptación. El equipo de computo hizo falta desde la salida, y cuando llegó se daño el puerto que conecta con el cable de poder. Ha dado chasquido y todo, parece que hay corto circuito. Y el que alquilé no proyectó la presentación. Cero y van tres.

Luego, nada se sabe. La planeación de este proyecto es No sé, y reirse para no estresarse jajaja No hay programación y todo es al día; como vaya saliendo la cosa.

Bueno, pa contarles el título de esta entrada. Chinú es un municipio de Córdoba. Pensaba que era un pueblo feo, y resulta que no. Es muy bonito. Tiene esa magia blanca de las paredes de las casas, su calor, la música, y esos picós gigantes (parlantes), su gente costeña hablando comiendose las eses, su manera de nombrar las cosas es diferente, como indicar cómo llegar a una calle es: "Conta las calle. Yo te digo. Allá queda la 15. Despué la 19. Y así..."

El sábado había sol esplendoroso que cerraba la buena noticia de descansar el domingo. Tenía día libre. Estaba con Caro, y fuimos al festival del porro en San Pelayo. Qué cantidad de músicos. Super chevere para los oídos y la mente esas notas musicales ineditas de las bandas que participan en el festival.

Hacía rato no tomaba pola y con ese calor en San Pelayo, vino la una y luego la otra, hasta llegar a seis.

Ahorita unas hormiguitas se comen un pedazo de plátano frito, al lado de la cama y me acompañan unas cuantas hormigas que corren como Usain Bolt.

Otra historia pequeñita que me llamó la atención son las pantaletas de repollo de las niñas, son con una flor de encaje grande en el trasero. Son muy chistosas. Me contaron que es una tradición desde las abuelas, y todavía se conserva.


domingo, 14 de junio de 2015

Palabras

Recachumudo: terco, necio.

Cirili: canson.

Esvaido: sin aliento.

Arremuesco: feo, de físico casi esquelético.

Corinchar: colaborar.

Pelmazo: tonto, bruto.

Tragantina: comida.

Varsina: vaca con la jeta chata.

Desacreitar: descalificar o hablar mal de alguien o algo.

Chiquero: mugre o desorden.

Arrecho: bravo o de mal genio.

Ranga: no entiende.

Rancio: dañado o podrido, o que está de mal genio.

Rebaladron: vibaracho o despierto.

Viche: que está tierno.

Guajara(ro): joven.

Tarascón: muy hambriento; que engulle la comida como si nunca lo hubiera hecho; glotón.

Juerte: fermentado.

Achicopalado: bajo de nota.

Envalentonado: se cree con demasiada valentía.

Cizañero: que habla mal de alguien o crea mala imagen para desquitarse de esa persona.

Mijo: hijo o esposo.

Mija: hija, mujer o esposa.

Hasta aquí llega el vocabulario autóctono de la casa. Solo en mi casa he escuchado esta palabras.











sábado, 6 de junio de 2015

Robo

¡Ladrones! Gritó la niña del tercer piso, desde su ventana. Abrí la ventana, y todo normal. Salí de la cama. Busqué mis chanclas para salir a revisar que pasó. Gateando en el piso buscando la chancla, apareció Jorge, y dijo, me robaron el celular en la puerta, con una pistola, dos jóvenes normales en una cicla roja. Llegaron las vecinas del tercer piso a ver que pasó. Jorge está bien, no le hicieron daño, pero está triste porque perdió información que tenía en el celular.

Todo esto aconteció el miércoles en la noche. Llamamos a la policía, al cuadrante del barrio El Recuerdo. Esta es la hora que no han llegado.

Fabián contó que ya había visto a esos ladrones en el barrio robando a una señora. Son unos pillos. Este barrio se volvió muy inseguro. Esta dejando de ser residencial y su uso ahora es hotelero y de empresas. La mayoría se sus habitantes, antes eran estudiantes o viejos o viejas pensionadas, ahora ya somos pocos los habitantes de uso residencial.

La señora del tercer piso, dijo que lleva 20 años viviendo en esta casa y que nunca había sido tan inseguro cómo ahora. Para colmo de males, el celador dejo de trabajar ese día, seguramente ya no le pagaban. Mi hermano Samuel, por su parte me enseñó que las llaves se alistan antes de llegar a la puerta, colocándolas entre los dedos, de tal forma que queda la mano empuñada con las llaves listas para abrir las puertas.

Los robos desde que se fue Yeli, han sido varios: contador del agua, intento de robo del contador del gas, barandas del jardín, placas de mármol de la pared del garaje, robo de dos llantas de un carro de unos visitantes de Marinela, y robo del celular de Jorge. Esperemos que la lista no continúe.

jueves, 4 de junio de 2015

Pol

Pol dijo que era su amiga. Estaba triste porque le robaron el celular. Dijo que los colombianos son ladrones... Que lástima que hubiera pasado eso. Al final reflexionamos que la causa principal es la desigualdad social.

También dijo que los colombianos somos puercos. Pol sabe que no sé manejar los cubiertos ni comportarme en la mesa. Intenté quitarle un plástico a un cheese cake que se estaba comiendo y uno de  mis dedos se hundió en el postre. Jajaja Le dio asco jajaja Se puso rojo jajaja y se lo comió.

Me enseñó a pronunciar su apellido, "Duhgggg... " no sé qué,  pero es muy difícil el flamengo, su idioma nativo. En el café preguntaron a nombre de quién era el pedido, y yo dije Pol, y el dijo Pablo. Me acordé cuando le llamé Pablito en Río de Janeiro. A él le gustó mucho y le pidió a Bibi, su pareja, que lo llamará así, y ella se negó. Desde ese momento nunca más volví a llamarlo Pablito sino Pol.

Él me dijo que tuviera amor propia (sabe que asisto a terapia psicológica y tengo episodios depresivos), yo le enseñé que la palabra propio no tiene género. Así aprendimos los dos. Él me enseña inglés y yo español. Nos vemos cada seis meses (6) por el trabajo que tiene como Manager de Alcaldes por la Paz.

Pol trabaja mucho. Tiene ese sentido laborioso como mis papás, trabajar y trabajar es lo más importante. Él sabe que necesita descansar con Bibi, porque no tendría razón de ser trabajar para morir.

Gracias Pol, por tu compañía. Saludes a Bibi. La quiero mucho.

domingo, 31 de mayo de 2015

Gente de bien

Película de Franco Lolli, 2015.

Un niño anda de casa en casa. Eric. Su padre trabaja como carpintero en un apartamento estrato alto en Bogotá, donde la profesora María Isabel.

Película que habla sobre las diferencias de clase social, que no solo acarrean una manera de pensar, sino de actuar y comportarse dependiendo del contexto social.

Tiene una historia lineal, pero su final es incierto y deja que el espectador participe de él.  Que lo construya. Queda el público como que faltó algo, como desasosiego. Cámara al hombre como el cine de la nueva ola francesa de Jan-Luc Godar en Sin aliento (1960). Al principio parece marear al espectador con la circularidad de la imagen. Las luces de la ciudad, las luces de navidad marcan las escenas.

Yo me he sentido así en muchos espacios. Aquí la propaganda de estar en lugar equivocado de Davivienda tiene mucha cabida. Lo expreso más cuando estoy en algún cumpleaños de la oficina o de compañeras o amigas, situaciones en las cuales no se manejar los cubiertos. Esa escena la hice en teatro y me salió tal cual como lo hago en la vida real, aunque la idea no era distraer al público con los cubiertos sino presentar una situación en jeringonza sobre un conflicto entre amigas.

El personaje que más me gustó fue Eric y Lupe, su perra.

Es una historia honesta.

Casa Dentro

Película de Joanna Lombardi,  exhibida en 2012 en Perú. "Excelente" Así respondí al periodista sobre ¿cómo me pareció la película? Con ganas de escabullirme de las cámaras pero encerrada, siguió ¿de qué se trata la película? Sobre la cotidianidad, la familia, la tensión entre una madre y una hija, el cambio de roles entre las empleadas y la dueña, y el centro de atención es tuna, la perra más querida por Pilar, la señora y dueña de la casa, la protagonista.

El conflicto de la película, el cumpleaños de Pilar. Cinco mujeres se develan ante la cámara: Pilar, Patricia (hija de Pilar), la hija de Pilar, Milagros, y Consuelo. Se destaca la actuación de los personajes que muestran tensiones entre las relaciones de afecto y de poder entre las empleadas domésticas, mientras los diálogos apenas son un metalenguaje. Magistral actuación que habla de los conflictos que las mujeres no se dicen o tramitan a través de las palabras, hablan más sus cuerpos y las atmósferas.

Planos fijos y planos de detalle muestran la belleza de las manualidades en  la cocina, como desgranar habas, moldear la masa del pan, poner la mesa, fregar la losa, abrir la puerta, lavar la ropa, etc. Es un rito a la contemplación de la cotidianidad.

Las ventanas son las miradas de los personajes. La mesa es el centro de la tensión entre los conflictos de la familia de tres generaciones femeninas. Y la cocina es el lugar que da utilidad a las mujeres de la casa, es un lugar de encuentro y de órdenes, es un lugar de distracción aunque la televisión no funcione. Cada personaje escucha lo que quiere escuchar.

Parece excesivamente lenta, pero realmente se detiene en el día a día de una casa de una señora octogenaria, adinerada, que busca sentirse útil haciendo oficios. O mejor busca afecto. La maternidad y ser empleada doméstica aparecen como roles femeninos en los cuales se tejen vínculos o se marcan relaciones de poder en el espacio familiar por excelencia: la casa.

Es una de las películas de CICLA (cita con el cine latinoamericano)  que hoy termina en la Cinemateca Distrital.

Shundul

Ayer viendo El abrazo de la serpiente me acordé de la pócima, que decía el capitán Sikuani, para enamorar a una mujer o a un hombre: el shundul. Hoy con ayuda del internet lo recordé.

El abrazo de la serpiente


Un título que me da miedo. Le tengo miedo a las serpientes. Me imaginé una boa grande, comiéndose todo el tiempo a los humanos. Humanos malos que quieren robarse la sabiduría de la selva, específicamente los blancos (alemanes, españoles, estadounidenses, brasileños, colombianos y peruanos) .

Es una historia sobre varias comunidades indígenas del amazonas, situada a comienzos del siglo XX, si mal no recuerdo empieza con una descripción realizada en 1909 por el etnógrafo alemán Theodor no sé que...

Resalto que los diálogos son en lenguas indígenas, mientras que el español, el alemán, el portugués e inglés aparecen en pocas ocasiones. Su dirección de arte, la elección del blanco y negro, su fotografía, planos fijos, planos largos, y algunos planos de detalle hacen que el espectador esté en la selva y se identifique con ese mundo mágico de los pueblos indígenas, especialmente el mundo de los sueños.

Los ríos, su pasividad y agresividad de sus aguas aparecen alternando en medio de un paisaje exhuberante. Un potrillo o barca lleva a dos indígenas, Karamakate y el fiel servidor del (no me acuerdo del nombre) alemán Theodor Koch-Grunber. Son dos historias. La primera es la búsqueda de una planta que curaría de una enfermedad a Theodor, y la segunda de otro etnobotánico que sigue los pasos del primero etnólogo alemán.

La historia comienza en el siglo XX y después hay flashback y flashforward que combina las historias para darles una continuidad con Karamakate.

Esta película la vi, cuando ya había leído la crítica cinematográfica de Pedro Adrián Zuluaga, que exaltaba el buen desarrollo del relato pero hacía ver lo escencialista que podría ser esta película al categorizarla como la única del amazonas, que borra otras imágenes cinematográficas existentes. Angela, literata comentó en el blog de La pajarera del medio, que "es una película para blancos". Fui a verla con este escepticismo y sin tantas expectativas.

Me gustó el desarrollo de los personajes, el diseño del vestuario, y se nota que la cinematografía colombiana ya no tiene problemas técnicos y está basada en un excelente guión.

El capi aparece como sustancia alucinógena necesaria para realizar un viaje que cura las enfermedades y hace ver que los ríos no solo tienen dos orillas sino pueden ser cinco (5) o las que muestren los sueños.

Rescato que confronta el conocimiento objetivo del método científico, lo ridiculiza o lo lleva a otras formas de conocer la naturaleza, además de situar la película en el contexto de los caucheros, la eliminación de varias comunidades indígenas y la guerra con Perú. Hace ver a los indígenas como si no fueran colombianos, se les llama colombianos a los colonizadores, al Estado y a los grupos armados.

Como dice Pedro Adrián Zuluaga, prefiero ser cauta y decir que esta es una película más, solo que bien hecha, pero no es la única sobre la selva amazónica. Como dice Chimamanda, una de las literatas favorita de MaE, la historia se compone de muchas historias no de una historia oficial. Es mejor dejar tanto nacionalismo y euforia porque fue premiada en Cannes. Ha tenido bastante prensa por esos galardones en estos días. Ya el tiempo le dará su lugar.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Muerte

Hoy me conmueve la muerte. La muerte de 27 guerrilleros. 27 personas que los titulares de la prensa los hacen ver como malos, como un trofeo de la guerra. La historia de la humanidad muestra que las sociedades siempre han tenido guerras, y que mantenernos en periodos pacíficos es todo un reto, ya que siempre hay motivos pa pelear, pa eliminar al otro.

Estas 27 personas que hoy o ayer perecieron me duelen. Son mis hermanos. También me duelen los otros muertos, o cualquiera que quiera sobreponer el odio y la venganza. Esto parece un círculo vicioso. Ojalá se rompa algún día. Ojalá nadie se matara. Ojalá hiciéramos justicia, ojalá hicéramos memoria, ojalá recordáramos y nos sintiéramos culpables como sociedad por estas muertes, ojalá no las dejáramos en el olvido.

Muy seguramente estas personas son campesinos, afros, negros o indígenas, ya que los combates o bombardeos fueron en el Cauca, un departamento con un porcentaje alto de población étnica.

Le conté a mi hermano Fabián, esta apreciación. Él me dijo que cualquiera gana la guerra con bombardeos, que así fue que le ganó Estados Unidos a Japón, con dos bombas atómicas.


sábado, 23 de mayo de 2015

Pueblo

Para mis fans número uno del blog, Ana Margarita, María E. y Nina.

Cuando estuve en mi pueblo hice pequeñas cosas. Llevé una banca para mi mamá. Ella quería un butaca para sentarse. Es como una cajita de madera de no más de 50 centímetros de alto. La compré en el pasaje de Rivas el fin de semana anterior al 7 de mayo. Había muchas butacas o bancas pero la que más me gustó fue la del diseño más sencillo, menor peso y fácil de cargar en el bus. Tiene unos defectos de construcción, pero me gustó su diseño.

El jueves que llegué me levanté y me bañé -esto es algo raro porque siempre suelo quedarme en la cama echando pereza por varios días, yendo al baño, nada más. Luego fui a comprar la laca y lija para  arreglar la banca. Estas cosas me recordaron el final de año del colegio, lijando y pintando los pupitres.

Cuando fui a la ferretería, vi varias paredes de ladrillo que reemplazaron la tapia pisada. Se veían las estructuras más pequeñas, es como si las de antes fueran más imponentes y señoriales. Algunas calles siguen siendo angostas y otras las están construyendo. También hay varias casas nuevas. Según mi mamá, eso es símbolo de que el pueblo no decae sino que hay dinero, que la gente se queda porque hay economía. Pero algunas casas nuevas son de gente pensionada o ganaderos pujantes.

Mi casa tiene dos partes, una vieja y una nueva. La nueva es de la ladrillo y la vieja es de tapia pisada. Ésta última esta que se cae. Sus columnas están a punto de colapsar con la ayuda del gorgojo. En medio de casi ruinas, me gusta mi casa vieja. Está llena de objetos y más objetos. En el corredor hay mochilas de fique, fibra, la peinilla de mi papá, la grabadora de más de 30 años, un canasto de alambre con varias cosas, el peso de pesar la cuajada, las materas, etc, etc. Frente a este hay muchas astromelias, un durazno y hierba que parece meterse al corredor.

Otra de las cosas que hice, fue pintar unos canastos gigantes con laca para que no se los comiera el gorgojo. Además lave mi ropa y algunas prendas que encontré en la lavadero. El solar de mi casa tiene maíz, ya está grande, por ahí en agosto espiga y hay mazorcas; de pronto mi mamá hace unas sarapas o arepas y nos envía una encomienda con más pan, duraznos y perejil.

Vi las montañas grandes de mi pueblo, parecen dos brazos o bandejas levantadas. El color verde esta a todo esplendor en La Uvita, Boavita y Soáta. El sol estaba brillante, radiante parecía verano en medio de tanto verdor. Cuando vi estos paisajes me acorde de Eduardo Cabellero Calderon y su libro Siervo sin tierra.

Algo que me gustó fue ver unas cascaras de huevo en una olla grande, con unas cebollas largas y lechugas. Mi mamá no renuncia a dejar de cultivar la tierra. Estas son sus obras de arte. Algo que parece abandonado y avejentado, ella le da vida. Otra cosa bonita es que ella sabe que me gusta el perejil y lo tiene regado cerca a la casa y al lado de camino para ir a Nero, el perro amarrado y querido por mi papá.

Mi mamá volvió a llamarme la atención por la historia que escribí el otro día sobre la casa en este blog. Me dijo que borrara eso, que eso no era de una persona educada, con tantos títulos, que cómo iba a poner que la casa era un chiquero, qué a quién se le ocurría eso. Me dio risa.  A ella le parece irrespetuoso. Pero a mi me gusta mi casa con mugre por todos lados, me parece encanto. La encuentro llena de recuerdos y veo que la naturaleza está en ella, los árboles grandes como los chirimoyos, las brevas y los guayabos en los que me montaba cuando era niña o los veía gigantes. Siempre tendrá verdor.