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sábado, 26 de noviembre de 2016

Techo

Cuánto quisiera una vivienda caliente con paredes, cocina, grandes ventanales y que estuviera vacía.  Sería genial vivir en un lugar lindo, con pocas cosas, y sin cortinas para que entrará toda la luz natural posible. Así como los espacios austeros y sencillos de las películas de Aki Kaurismaki. Cuánto me gusta la sencillez.

Miro los apartamentos del centro internacional y quisiera tomar ese que dice se arrienda o que alguien me regalará ese que dice se vende. Soñar no cuesta nada. Y esa es la ilusión del ser humano: querer lo que no puede obtener. Esto es parte de los aprendizajes.

De pronto mi cuerpo y mi alma necesita un poco de hielo para motivarse o despertarse. Ya con el paso de los días me acostumbro a que afuera hace calor y aquí hace frío. Ahora uso más seguido la ruana que me regaló mi mamá. Aquí es como en el páramo, si estás quieto pierdes en poco tiempo el calor que conseguiste ejercitando el cuerpo. Así que se enfrían las partes distales del cuerpo. Los dedos de los pies se ponen fríos y es difícil recuperar ese calor, por lo que después de 20 minutos de caminata ya el cuerpo vuelve a calentarse. El frío invita a salir.

Las ratas nos visitan a las cuatro de la mañana. Les gusta el banano, el melón, la harina de trigo y el arroz. Ya hemos establecido algunas estrategias para que no nos visiten más seguido. También comen los restos de la basura.

No quiero que nadie venga a este resiento helado. Me da pena. Ya no quiero hacer verduras salteadas. Apenas limpio el mesón y me miro en la infinidad de espejos que tiene esta casa. Se escuchan las conversaciones de la dueña y su hijo.

Ya sé donde comprar levadura y sacar duplicados de llaves. La panadería ofrece un pan bien rico. Seguimos comprando las verduras y frutas en el San Sebastian. He visto a la señora que recoge cartón, a quien le hicieron una obra de teatro en el León de Greiff.

La policía se la pasa en este barrio. Tengo dos parques a menos de una cuadra y casi nunca salgo a sentarme en sus bancas. Solo paso ligeramente por allí en mi recorrido para inglés.

Los dueños son ahorradores de agua y energía. Ellos casi nunca encienden un bombillo. También recogen en un tanque la agua lluvia y va los tanques de los baños. Pero casi nunca hay agua, así guardamos el agua de la lavadora y la vaciamos en el baños. Somos más amigables con el medio ambiente.

Las plantas las traje. Las iba a dejar porque hicieron un exorcismo en la anterior residencia. Una amiga dijo que esas plantas tenían maleficios. Pero otra amiga me dijo que dejara de ser boba y no creyera en pendejadas, que yo había ido a la universidad y creyendo en brujería, eso era inaudito. Así que las plantas se salvaron de estar en Doña Juana, pero casi no les llega el sol, pero ahí van.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Centro Internacional

Llega Fabián Yebrail al medio día mientras yo trato de ultimar el almuerzo. Le pido que vayamos a comprar cinta para pegar periódicos en la división de los cuartos. El me trajo varios periódicos. Ya con este material podemos hacer algo. Dice que si me acompaña, si le gasto un roscón. Vamos a la panadería y a la papelería. Nos apropiamos de los espacios que nos ofrece el barrio.

Caminamos y nos asombramos que en la calle este más alta la temperatura que en nuestra residencia. Volvemos. Almorzamos. Luego le pido que me acompañe al Centro Internacional. Busco un cajero automático. Al fin lo encontramos con la ayuda de un celador. Seguimos reconociendo los espacios que nos ofrecen servicios. Es increíble que estemos tan cerca del centro. Solo a tres cuadras.

El cajero o mi tarjeta no responden. Inicia un aguacero torrencial. Llueve de manera demente. En el Tequedama hay pasillos que podemos recorrer sin mojarnos. Nos sentamos un rato a ver llover con la esperanza de que escampe. Miro a las personas pero no me detengo en ninguna.

Le digo a Fabián que sigamos bajo la lluvia. Me lleva la idea. Pasamos la carrera 13. Luego a una cuadra, el aguacero arrecia. Nos paramos a esperar que apacigüe un poco la lluvia. Mientras tanto van y vienen ejecutivas con medias veladas que las hace ver sexis. Parece una pasarela. Los hombres visten trajes de negro y corbata. Las mujeres todas llevan tacones de más de 10 cm. Son preciosas. Algunas piernas se ven atractivas. Casi todas llevan el pelo peinado y super liso.

Miro llover y llueve en forma de equis. En lo alto llueve en diagonal y en lo bajo en dirección contraria. Al rato sigue lloviendo de manera vertical. Se intensifica el aguacero. Nos sentamos con Fabián en el borde de una ventana mientras miro a las ejecutivas y ejecutivos pasar de un edificio a otro. En frente esta un edificio de Cusezar que se llama Museo. Fabián pregunta ¿será que lo terminan? Le respondo que si. Hay mucho dinero invertido allí.

Se forman remolinos de agua en las calles y hay pequeños arroyos en las calles. Las personas saltan o dejan que sus zapatos se ahoguen. Algunos dan pasos agigantados. Las mujeres que llevan valetas o zapatos bajos y pequeños se les mojan. No quiero que mis pies se mojen.

Sigue la lluvia. A pasado una hora. Logro ver la hora el reloj del restaurante a través de la venta donde estamos sentados. Al final nos decidimos a continuar la marcha en medio de la lluvia. Se caen mis llaves mientras paso un semáforo. Las recojo. Me mojo un poco. Llegamos al semáforo de la Cáracas. Una señora se resguarda bajo nuestra sombrilla. Cambia el semáforo y la dejamos bajo la lluvia. Pasamos a prisa. Llegamos a casa y tengo un poco mojados los zapatos y la chaqueta. Sigue lloviendo.

sábado, 19 de noviembre de 2016

Speaking English exam

Teacher: How do you think your childhood?
I: My childhood was happy. My parents were farmers. But, they lived in town.
Teacher: Where are you from?
I: I from La Uvita Boyacá. My mother liked to grow corn, carrots... and other herbs in the countryside (no me acordé cómo decir repollo en inglés u hortalizas). I had a grandmother. She didn't like that called her "abuela". She liked "madre señora".

Teacher: What are your plans?
I: I am unemployment. I don't know. I would like to study cinematographic critical. I want to do voluntary in gender or cinema the next year. I don't know.

Teacher: Oh!, Alba. Haz mejorado mucho comparada con la vez pasada. Ya sabes pronunciar los verbos regulares e irregulares. Sabes construir oraciones con lógica. Y te entendí lo de la madre señora. You are great!

Entra Angi. El profesor le dice, "esta mujer es grandiosa". Me da pena y le digo al profesor que si puedo salir. El profe accede y al final le digo: "See you next week".

Soy la más torpe en el curso. Pero con los consejos del profesor y su confianza he avanzada un poquito. Así que viene bien esta alegría para estos días gélidos. I should more practice English. Thank you teacher. Thanks to truts in me.


jueves, 17 de noviembre de 2016

De la 26 a la 79 por la Caracas

Ahora mi nuevo camino para ir a inglés es desde la calle 26 por toda la avenida Caracas hasta la calle 79 con carrera 16. En este nuevo camino he identificado que hay jóvenes drogándose, que son ñeros, desechables o indigentes. Hoy, 17 de noviembre de 2016, había un indigente acostado en el suelo en la mitad del anden. Algunos estaban armando su pase o preparando su dosis.

Ayer, 16 de noviembre de 2016, una mujer voluptuosa, con senos grandes, maquillada, alta y estaba en cuquillas con man que estaba llevado. Ella tenía una botella en su mano. Pudo haber sido de licor o alguna sustancia alucinógena o que altera los sentidos. Después vi un joven que tenía su carrito de cartón. El estaba sentado con muchos panes. Se le acercó otro jóven y le pidió. Era una pirámide de baguettes.

Hoy, 17 de noviembre de 2016, una señora de por ahí unos 50 años, estaba prendiendo su cigarro, escondida porque es prohibido drogarse en público o esta mal visto moralmente. También vi otro montón de muchachos y muchachas. Pensé que había un dealer pero estaba un joven con una bolsa de almojabanas o pan de yucas y todos estaban pidiendo como un panal de abejas que van por su dulce.

También vi una chica joven, como de 30 años, estaba con una cabellera afro, era jaspeada de negro con amarillo. Se notaba que su cabello era artificial. Volteé a mirarla porque un man la tenía con las piernas cruzadas, como si ya la fuera a copular. Estaban parados. La vi y sus ojos rojos solo tenían alucinaciones. Era obvio que no era una irritación sino sueños provocados.

Creo que me gusta ver a los indigentes. Les tengo miedo. Ayer mi compañera de inglés me dijo que no les tuviera miedo sino que le tuviera miedo a las personas normales, que ellos no hacían nada.

Hoy un muchacho pidió dinero. Dijo que lo habían robado. Al fin unas chicas le dieron unas monedas. El susodicho se fue y vi que el bolsillo del pantalón estaba abultado y tenía ahí una cartera. Dijo mentiras.


martes, 15 de noviembre de 2016

Trasteos

Los trasteos han marcado las etapas de mi vida. El primer trasteo empezó con la compra de una maleta. Con ella viajé a Bogotá. Llegué al terminal con un costal. Ese costal traía las cobijas que todavía me acompañan desde hace 13 años. Yo tenía 22 años. Empecé a estudiar trabajo social.

La primera habitación en Bogotá fue en el edificio Colseguros. Allí duré (1) un mes. Después pasé al barrio San José. Allí viví cuatro (4) meses. Luego en el Bosque Popular residí durante cuatro (4) años. Finalizando la carrera profesional viví en el barrio El Recuerdo. Duré 10 años. Allí empezó mi vida profesional y estudié una maestría.

Hoy, 15 de noviembre de 2016, vivo en el barrio Armenia. Empieza otra etapa. No me hallo desde hace dos (2) años. No he tenido trabajo. No sé si estudiar, trabajar o esperar a ver cómo va mi salud. No sé si mi salud empeore o solo sea algo a lo que no se le preste importancia.

Lo más difícil en estos momentos ha sido cogerle cariño al frío. Hace mucho frío en este nuevo hogar. Mi hermana se fue. Nos abandonó. Es más fácil irse que tener alguna responsabilidad con mis hermanos. Para hacerle frente al frío, dormimos los tres (Alba, Samuel y Fabian) en un solo cuarto. Tenemos la división llena de cortinas pero nada corta el frío. Creo que no sería capaz de vivir en un país con estaciones donde el invierno es muy frío.

Pero hay otras soluciones como comprar tres sleeping para grados bajo cero y un calentador.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Diálogos

Pregunté, ¿Cuál fue la última vez que se vieron? Fue cuando teníamos como ocho años. Mi madre señora (abuela materna) nos pidió que ahorcáramos un perro. Cogimos un lazo, se lo amarramos al cuello, y lo matamos. ¿Dónde fue? Eso fue en la vereda Peñuela. Allá en la casa de los pinos. En la casa de la tía María, en San Mateo, Boyacá. Dijo mi hermano Oscar, mientras la prima Cruz se reía a carcajadas.

Fabian, mi hermano, dijo, no sé decir mentiras. Recuerdo que una vez en primaria, la profesora me dijo que no sabía ni el apellido de mi mamá. Firmé por ella con el apellido Tarazona, en mi cuaderno, para llevar una excusa por alguna fechoría que había hecho o por un llamado de atención. Y mi mamá es Mélida de Jesús Quintero de Niño. Se rió.

Pregunté, ¿Qué es una meta? Es un propósito con una expectativa... Mi hermano Oscar, detiene su mirada y después mira a Samuel, y se queda en silencio. Su idea se quedó ahí, congelada. Nos dio risa. Esto lo dijo después de decirle a mis hermanos, Fabian y Samuel, una retahíla o discurso moral sobre la importancia de tener aspiraciones en la vida. Reiteró que cada uno, tenía 23 y 25 años, y ya debían ir pensando en tener una familia, hijos, trabajar, etc.

Pregunté, ¿Qué es una diatriba? Es un pensamiento bidireccional que deviene de dos puntos distintos y se conectan o fundamentan en un objeto... Otra vez se quedó en silencio, como si su pensamiento se congelará. Esto lo dijo Oscar, después de hablar y hablar sobre diversas cosas. Sobre todo por su obsesión de corregirme por mis comportamientos escandalosos e indecentes. Quedé sorprendida de su capacidad para inventar, imaginar, crear. Es muy creativo. Inmediatamente lo relacioné con el personaje que debe escribir el Gran Informe de Satin Island, de Tom McCarthy. El debería ser "U.", que es la fonética de "you".

Oscar, antes había lanzado una sentencia: "El premio nobel de literatura se lo dieron a Guns N' Roses, los que hacen música para matar a gatos". Fabian, le aclaró que fue Bob Dylan. Oscar, quizó decir que era inaudito que alguien que hace música se ganará el premio nobel de literatura.

El mundo está al revés. De pronto necesitamos que este patas arriba, que haya más crisis. Que la gravedad deje de existir. Que la capa de ozono siga más rota. Qué haya más guerras y migrantes. Que haya más ostracismo. Que el cambio estremezca así salgamos lastimados. Al final habrá un aprendizaje. O de pronto solo necesitamos traer bellas imágenes a la mente después de muchos años.



Creo en ti

Día abatido, pero en ese mismo día, la felicidad, el apoyo, la solidaridad y la confianza. En la mañana del 31 de octubre escribí un texto triste en este blog, titulado, "pobre". Fui acompañar a Fabián a entregar unos libros a la biblioteca Luis Ángel Arango. En el bus, de regreso a casa, me encontré con MaE. Ella vio mi cara de aburrimiento. Me preguntó por ello. Le conté lo de los papales para conseguir un apartamento en arriendo. Ella me ofreció su ayuda, sin dudarlo. Gracias vida por tan lindas amistades, por regalarme ese apoyo moral, que a veces es suficiente para continuar con la vida diaria.

Ese mismo día en la noche, tuve clase de inglés. Tenía el examen de speaking. La verdad no hablo bien. Me equivoco mucho. Soy muy torpe con eso. El profesor, Jorge, fue benevolente conmigo. Tuvo consideración. No sé por qué. Al final, extendió sus manos, esperando que yo reposara mis manos en las suyas. Y me dijo, "yo creo en ti".

Obviamente, me advirtió que yo podía mejorar. Me preguntó  que si estaba trabajando. Le dije que estaba desempleada. Me dijo que el primer día de clase estaba muy mal. Pero que si yo invertía tres horas diarias, una escuchando y leyendo textos en inglés; otra, haciendo ejercicios de oraciones en pasado y en pasado continuo y de preposiciones. No conecto las oraciones. Y otra hora, grabarme hablando en inglés para que aprenda a improvisar.

Salí feliz de clase. Yo a veces no creo en mi. Ese gesto fue hermoso. Unas palabras que me convencieron de que si practico lo puedo algún día lograr. Esas palabras mágicas de confianza en mi. Han pasado varios días, pero por diversas actividades no cumplí con la tarea sino solo el siguiente día, 1 de noviembre de 2016. Pero hoy, 6 de noviembre de 2016, estoy en la Hemeroteca de la Universidad Nacional, dispuesta a estudiar y a meterle ganas a la vida y al inglés.

Gracias vida.

lunes, 31 de octubre de 2016

Pobre

Mi situación de clase social o económica me ha marcado toda la vida. Nací en una familia de clase baja, de padres campesinos. A pesar de que soy profesional, mi situación económica solo ha cambiado un poco, a penas para mejorar algunas cosas, como no ser empleada doméstica o sirvienta, porque es un trabajo que denigraré toda la vida, odio y desteto con todas las fuerzas de mi alma.

Cuando era adolescente fui sirvienta en la familia de una profesora. Trabajé limpiado la casa y arreglando la ropa los fines de semana. En una ocasión, por tres meses de trabajo me pagaron como 20 mil pesos. En ese momento no reclamé sino que acepté sumisamente. No recuerdo ni cuanto valía mi día de trabajo.

Luego en la universidad fui empleada doméstica de dos muchachos del pueblo de donde provengo. Los maltratos y el silencio reinan en el autoritarismo feudal de una familia de clase media. Tenía que hacer de comer así tuviera las manos acaloradas porque había planchado la ropa.

Durante cuatro años que estuve allí, jamás me subieron al pago ni un miserable peso. Gané veinte mil pesos por limpiar el apartamento y hacer de comer. Esos 20 mil eran semanales. No gané ni la comida, pero si ganaba el hospedaje a un alto precio. Ser el objeto de servidumbre disponible para los patrones. Patrones que eran muchachos con mi misma edad, procedencia y colegio pero de distinta clase social.

La madre de estos muchachos le dijo a mi mamá que me tenía en su apartamento como sirvienta porque estaba haciendo una obra de caridad. Me dolió mucho que mi trabajo no valiera nada, sino era una expiación de pecados para ganar su alma en el cielo.

Siempre me duele cuando escucho a compañeras profesionales del trabajo que dicen que la empleada es una ladrona, aprovechada, que no valora el almuerzo o el vestido viejo que les regalan, que las demandan por reclamar una miserable seguridad social. Estudié, en parte, una maestría en estudios de género para comprender esta situación, la cual emocionalmente no sano todavía. Además ser sirvienta sigue siendo un oficio vergonzante y menos preciado por la sociedad.

En la universidad intenté salirme de ese apartamento que me asfixiaba, me sentía basura. Pero no tuve la suerte de encontrar un fiador de finca raíz para poder obtener un préstamo en la universidad, y con este dinero pagar el arriendo en residencias universitarias. Mis compañeros de estudio, pensaban que yo no quería salirme de allá pero realmente no tenía los medios económicos para pagar un arriendo en Bogotá.

Hoy en día necesito fiadores de finca raíz y solventes y una certificación de ingresos laborales para arrendar un apartamento. Un amigo me hizo el favor de ser fiador solvente, pero se encuentra sin trabajo. La señora de la lavandería le hizo el favor a mi hermana de fiarnos con su casa que tiene en Suba (Bogotá)  pero su propiedad es patrimonio familiar. No cuento con certificado de ingresos porque me quedé sin trabajo.

He buscado falsificadores, he dicho la verdad, he buscado en mis contactos y amistades, y nada ha dado resultado. Se aproxima la fecha de entregar el apartamento y tengo que irme para un cupo universitario o habitación. Tengo el dinero para pagar el arriendo para mi familia pero no tengo los putos papeles o requisitos.

Hoy mi verdad económica me acorrala. Soy una desempleada feliz pero sin medios para mostrarle a esta sociedad que soy una persona honrada, muy ordenada con el dinero, pago puntual mis obligaciones y no me gusta tener deudas. Pero confiar en alguien que no tiene como mostrarlo es muy difícil.






viernes, 28 de octubre de 2016

Monja

Estaba en la IPS o Institución Prestadora de Salud de Sanitas, haciendo fila para un examen de sangre. Hay una fila para los normales mortales y otra para menores de cinco años, discapacitados, embarazadas y personas mayores de 60 años, aunque en realidad parecía la fila de viejos y viejas.

Una monja estaba en la fila de la población vieja. Se dio cuenta que un viejo se coló en la fila. Inmediatamente reclamó. Pero después otra vieja, dijo refunfuñando: "si eso es de una moja, ¡qué se espera de los demás!" Yo contaminada por la emoción, dije, "toca reclamar si el señor se coló de la fila, porque esta cultura del avispado nos tiene jodidos, por eso tanta corrupción". Un señor y una señora, hicieron eco de mi comentario y dijeron "claro, claro por eso estamos así". Pero después la funcionaria, aclaró que el señor había hecho la fila desde las seis (6) de la mañana.

Después me senté y seguí observando a la monja. Tenía el ruedo de la camisola más salido del vestido. La camisola es una bata de seda o de otra tela que se coloca debajo de los vestidos. Se le acercó a un bebé y le cogió el zapato. Lo balanceó de un lado para otro, mientras le hacía caritas, y le decía "ñe, ñe ña, ña, ño.." y exageraba sus arrugas faciales. Le preguntó a la mamá la edad del bebé. Dijo que ocho meses. La monja se sentó en otra hilera y le seguía haciendo muecas al bebé.

Después miré de frente a la monja y tenía una parte del cuello de su saco levantado. Era rara esta moja. Ellas suelen ser muy cuidadosas con su apariencia personal. Ella llevaba un carriel o cartera café de cuero, gafas y una sandalias. No tenía medias veladas. Era gorda. Se notaba que tenía retención de líquidos porque tenía hinchadas las piernas y los pies. Se desplazaba con un bordón. Estaba sola.

Cuellos

En la calle 72 con carrera 14, esta un vendedor, indígena, ecuatoriano. Su nacionalidad la supongo, puede ser colombiano. Es joven. Le pongo 25 años. Tiene el cabello largo y se hace una cola. A veces se coloca una cachucha negra. Trabaja vendiendo cuellos a cinco mil y vestidos para mujeres a diez mil. Ya lo he visto varias veces en el paradero.

La primera vez que lo escuché le entendí como "quellos a mil, quellos a mil...". Ya eran como las ocho y media de la noche y parecía que no había vendido nada. Una señora que es de la Calera, se conmovió del muchacho y fue y le compró un cuello. Ella dijo que los cuellos son a quince mil, y él los deja a cinco mil. También dijo que le ha comprado varios cuellos.

Ustedes dirán ¿qué son cuellos? Los cuellos son bufandas en forma de círculo, las cuales se les da una vuelta o se tuercen y se colocan en el cuello. Son de colores mostaza, azul, negro, blanco, morado, jaspeado, amarillo, verde, gris, etc. A veces he pensado en comprarme un cuello, pero yo realmente no los uso. Lo he pensado, por ayudarle al joven o por trabar alguna palabra con él.

Me gusta mirarlo. Me gusta ver cómo saca los cuellos, los extiende y los uniforma en hileras. Ayer colocó el plástico, primero. Luego sacó los vestidos y, por último, los cuellos. Empezó a gritar: "cuellos a cinco mil; vestidos a diez mil." Las veces que lo he visto, solo una persona le ha comprado. Mientras él, como un ritual, saca y saca cuellos de ese costal que parece mágico. Las chicas a veces voltean a mirar, después de pasar por el puesto, al escuchar tan bajo precio. Yo me pregunto ¿quién hace estos cuellos tan baratos?

Tennis

Compré unos tennis hace unos días. Me hacen feliz. Son suaves, cómodos, livianos. Esa será la compra de mi antiguo trabajo y lo que me quedará de recuerdo. Ojalá no se desbaraten y me hagan quedar como un culo.

martes, 25 de octubre de 2016

Sin nada que decir

Hace rato que no escribo y no sé que escribir. Hay que darle color a la vida y que mejor que el cine. Así que últimamente escribo resúmenes de lo que vi. No son críticas. Son impresiones o lo que me acuerdo y vuelvo a contar para tener un registro para mi memoria desmemoriada.

Pariente. Película de Iván Gaona. La música es de Edson Velandia, el músico favorito de Fabián. Estrenada en 2016. Es una película santandereana que abre con un plano de detalle, muestra un casette de música de los año 90. Esto marca la música como un actor o actriz fundamental del largometraje. Historias románticas cuentan esas canciones en medio de hombres rudos del campo, quienes entregan el dinero de la vacuna o extorsión a los hombres malos, en el 2005, en Guepsa, Santander.

Como en toda película de acción hay hombres buenos y hombres malos. Pero aquí los buenos a veces hacen de malos y los malos a veces hacen de buenos. También hay mujeres que son buenas y malas. Quiere mostrar la complejidad de las personas que viven un conflicto armado o que simplemente viven la vida. El asesino cuenta la historia de que guardó la música romántica o las baladas de un hombre que fue asesinado por su padre. Esta lo siniestro y lo bello. La inocencia y la crueldad. Parecen dualismos pero no lo son. Sino que en mi escritura caigo en esas duplas.

También hay un triángulo amoroso. Un amor imposible y un amor arreglado. La pareja  son ladrones. El otro enamorado es el amor imposible. Es un hombre cauteloso. Es Willington. El tiene una volqueta. La paga a cuotas. Le gusta la música y es DJ en las fiestas. También trabaja haciendo perifoneo. Un día compra una escopeta e intenta darle al blanco hasta casi apuntarle a su enemigo.

Son dos historias, un matrimonio y la desmovilización de los grupos paramilitares.

El hombre que hace paramilitar, lleva un casco que me hace recordar El Vengador del Futuro. Aunque Pedro Adrián Zuluaga, dice que esta película tiene varios géneros como el western y el melodrama. Según él, también es costumbrista.

No se qué decir. Creo que me mejor vayan a ver la película, pero como que ya la quitaron de cartelera. Esperen a que la pasen por Señal Colombia. Cine colombiano con marca santandereana. Para finalizar, puedo decir que también muestra valores tradicionales de la familia santanderana, sobre el honor enmarcado en la virginidad femenina y la autoridad patriarcal.

domingo, 9 de octubre de 2016

Nombre

Por redes sociales me enteré de la intervención artística de Doris Salcedo. Una vez que ella conoció los resultados del plebiscito por la paz, se dijo, "tengo que hacer algo". Inmediatamente propuso escribir los nombres de las víctimas en telas blancas, para coserlas con hilo en una acto simbólico en la plaza de Bolívar de Bogotá, el miércoles 12 de octubre de 2016.

Le conté a mi hermano pez. El me despertó el sábado 8 de octubre. Corrió las cobijas y dijo: hermana, ¡levantase! Tenemos que ir al museo. Ayer fui a escribir nombres de víctimas. Es muy chevere. ¡Vamos! Puedes ir así con piyama porque uno se ensucia mucho con la ceniza.

Fui con pez. Llegué como a las ocho y media de la mañana. Luis, un chico de gafas y bajito, nos explicó el procedimiento.

Se debe doblar la tela por la mitad. Luego, en la mesa, colocar la raya de la mitad de la tela sobre una cinta de enmascarar, la cual hace de guía. Después, con un palo, regla o pinza se pisa la tela para que no se corra. Luego miraras la lista que está frente a la mesa. Buscas un nombre en la lista. Se escribe solo el primer nombre y el primer apellido. Si el nombre es muy largo, se escribe su inicial y luego el primer apellido. Posteriormente, buscas las letras del nombre. Vas por muchos puestos y preguntas, ¿me prestas la r?, ¿me prestas la e?, ¿me prestas la u?, ¿me prestas la z? Buscas y buscas hasta hallar las letras del nombre. Vas al banco de letras. Incluso a veces robas letras. Hay mucha escaseces de letras.

Luego a escribir el nombre. Se colocan los moldes de letras sobre la tela. Luego echas pegante con una brocha delgada. Luego esparce la ceniza en forma evanescente o en difuminado. Se echa bastante ceniza en las esquinas de las letras para que resalten. Es un trabajo artístico. No es dibujar nombres sino hacer la letra difuminada porque la memoria se va borrando y perdiendo, pero algunos recuerdos se mantienen si los recordamos.

Por último, esperas que se seque el nombre unos minutos. Entre dos personas cogen los extremos de la tela por el ancho del nombre. Llevan la tela al museo como si fuera un ataúd. La tela va estirada para que no se ensucie una letra con otra. Al final la colocas en el piso en el museo para que se seque. Allí vas a ver muchos, muchos nombres.

Sales de la sale con un peso menos. Empiezas otra vez. Limpias la mesa. Buscas un nombre y se repite esto hasta que te canses de trabajar. Sientes que haces algo altruista o colaboras con este país monstruoso.

Es un hecho que te hace revivir a alguien que fue asesinado o sino recuerdas a alguien que fue secuestrado, violado, reclutado forzoso, desplazado forzado, mutilado, y etc. Tantos son las violaciones y desastres de la guerra que deben ser muchos los hechos violentos. Ese nombre adquiere un significado.

Este acto me hizo recordar las clases de Martha Nubia Bello, Belky  y Millán. Se decía que la sociedad colombiana debe reconocer y darle un lugar a las víctimas. Esto se me quedo gravado en la cabeza. También lo que dice Kundera: “La lucha del hombre contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido".

Apreciada

Esta semana , del 3 de octubre al 7 de octubre de 2016, la palabra apreciada fue dicha por varias personas para hacerme ver que era preferida por otra persona. El día lunes, me dijo 67, que yo era bastante apreciada por 10. El día martes, 25, dijo que yo era bien apreciada por 10. El día viernes, 32, me dijo que era bien querida por 10. Y la noche del viernes, 10 me dijo, tú has ido a mi casa y llevaste una botella de vino.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Party girl

Party girl. 2014. Dirigida por Marie Amachoukeli-Barsacq, Claire Burger, Samuel Theis.

Película del festival de cine francés. Fui gracias a la invitación de MaE. Es sobre una veterana bailarina de cabaret. En el momento de la vida cuando el cuerpo y las curvas ya no son firmes los clientes escasean, así que el alcohol y el cigarro son la compañía. Es una historia triste. Una historia de la vida real. A veces no quieres alguien por más que lo intentes. O a veces no puedes salir de un trabajo o una vida por más que lo intentes así este sancionada moralmente. A veces la vida es ese desencanto e incomprensión de márgenes con  sus marginales. A veces el deseo de sentirse aceptado por la familia lleva a locuras que rompen el corazón de otros, pero a veces tu yo te dice que no puedes mentirte más a ti misma.



Que te pasa corazón...

Los Nadie. 2016. Película colombiana de Juan Sebastián Mesa. Esta película es sobre los parceros y parceras que mueven las clavas o hacen piruetas clown en los semáforos. Es sobre los jóvenes que desean emprender un viaje para refrescar sus vidas y ponerle un poco de color a la vida. Imágenes bellísimas de ambientes hostiles como son las comunas de Medellín, en planos generales que muestran pequeñas luces mientras dos gatos se acarician y dos parceros hablan.

Un lenguaje particular paisa y de las comunas que recuerda Rodrigo D. No futuro de Victor Gaviria, Apocalipsur de Javier Mejía, y de alguna manera el trabajo en los semáforos rememora o cita La sociedad del semáforo de Ruben Mendoza, o a los jóvenes de La Virgen de los Sicarios de Barbet Schroeder. Los giros de estos jóvenes que viven si muchas esperanzas, disfrutan del momento. El éxito no se hizo para ellos y ellas. Sino la inspiración en la rebeldía, en la música punk, en el grafitti delata las ganas de romper con el orden establecido o el destino.

En esta película la droga no pulula como en otras sino en la fiesta a la vida a través del cuerpo de artistas callejeros. Los alucinógenos son "las niñas", planticas de marihuana que son cultivadas por los propios consumidores. Esto me hizo acordar de una compañera del trabajo que tenía sus propias plantas de marihuana, y decía que eso era autoconsumo y por eso le interesaban las huerta urbanas.

Las madres son las madres en esta película. Puede ser la mamá de verdad o natural, o la señora que la arrienda la casa, o la tía, o la madre que trabaja en el extranjero y no aparece en escena sino por conversaciones telefónicas con su hija. O madres muertas por el matrimonio y el maltrato del esposo, madres de clase media que dedicaron su vida a una familia rota. Y la religión como aliada de la crianza de las madres, que buscan que esta juventud se enderezca y no se vaya con el demonio.

Las imágenes que se gravaron en mi mente fueron cuando la mona busca al pipas para saludarlo y no lo encuentra sino se queda esperándolo un rato en la puerta, mientras en primer plano saltan unos dados a una mesa de parques y unas caras de hombres, en primer plano, miran a la mona llorando y fumando un cigarro pausadamente. Y de fondo suena la canción de Leo Dan,  Tu llegaste cuando menos lo esperaba. En tanto el "pipas" con su amigo riegan pintura por las calles. Dibujan una línea incesante que marca el ritmo de esta balada. Escriben rebeldía mental y otras palabras que expresan su insatisfacción ante esta sociedad.

Pero la música que mueve a estos jóvenes es el punk de la banda Los ODIO. El pipas es un actor que toca en la banda en la vida real. Esta incursión de los actores naturales con una excelente dirección, montaje y música hacen de esta película, estéticamente muy bella. Fue tanto el "ome" que vi la película dos veces. También hay que decir que la escala de grises muestra que la vida no es blanco ni negro, sino una gama de grises.






domingo, 11 de septiembre de 2016

Kjell Askilsen

Kjell Askilsen es un cuentista que me enseñó mi hermano. Me gustaron sus cuentos y se los regalé a "Hoja", una amiga. La historia es la siguiente.

Hoja: mi libro de Kjell ¿está en la casa?
Rama: no. No está aquí.
Hoja: no es posible. No lo encuentro aquí. ¡No se me puede perder mi libro!
Rama: Será... uno ¿dónde el padre se encuentra con su hija en la calle?
Hoja: si. ¡Ese es!
Rama: No. Ese no está aquí.
Hoja: Debe estar allá. Ese es mi libro.

Asimismo ella me dijo que para regalar libros hay una evaluación de merecimiento. Me causó risa esta situación. Eso hace el amor por los libros, volverse celosa o celoso y querer ser solo su dueño o dueña o coincidir como un deja vu. Que vuelen las páginas de la literatura por doquier. A tal punto, que el Transmilenio circula con el slogan "leer es volar". Así que vuela querida Hoja.




Laboratorio Cano

Hace varia semanas fui al Laboratorio Cano, una exposición del Museo de Arte Moderno de la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá. La primera exposición eran unos dibujos a color de animales con trazos que marcaban signos zodiacales. Eso pensé. Aunque primero pensé que eran líneas que marcaban el movimiento del animal.

En la sala había una celadora. Le pregunté de que se trataba la exposición porque no la entendía. Me dijo que no sabía pero que ella me indicaba dónde estaba el artista para que hablará con él. Resultó un éxito hablar con el artista. Comentó que su exposición era sobre animales que están en peligro de extinción o habían desparecido. Los dibujos los relacionó con constelaciones con el fin de hacer memoria. Así que el espectador cuando viera las estrelleras, buscará en el cielo la constelación y recordará el animal. Un trabajo muy bello porque eran dibujos a color, muy bonitos, en diferentes formatos: papel, vidrio, hojas de cuaderno y otros. Se notaba que el artista había investigado mucho y para todo tenía una razón; parecía que no dejó nada al azar.

Pasamos a la siguiente sala. Muchas sillas pequeñas, de más o menos 10 cm, las cuales fueron hechas con palos de los árboles de uparan que hay en la universidad. Otra exposición en el suelo, donde cada baldosa mostraba los diferentes estratos del suelo. Un mundo de libros cosido en el suelo mientras sus lomos reposaban suspendidos en la pared.

Luego una multitud de cáscaras de huevo hacían círculos y líneas ondulantes. Algunas cáscaras estaban casi completas y otras eran pequeños trozos. Otra artista me explicó que esta exposición fue creada por una artista, quien quería mostrar que el dolor es necesario en la vida porque es un proceso de aprendizaje. El ejemplo es que para nacer hay que romper la cáscara de huevo. Hay que pasar por proceso violentos emocionalmente para ser mejores personas.

Fuimos a otra exposición donde había una vaca que me recordaba el miedo y terror de una película que vi sobre un matadero en Francia. Había un lugar lleno de ropa doblada, donde el celador nos contó que esto representaba a la sociedad. También habían escaños de construcción en tubos de vidrio cilíndricos que estaban perfectamente pegados. Había otra exposición, sobre la ganchos de ropa y un cuarto oscuro donde entrabas y salias. Otra exposición tenía múltiples huesos con el proceso para hacer el polvo mágico de ricostilla.

Al final entramos a una sala donde pudimos hacer nuestras creaciones e intervenir un material disponible para ser artista. Le pregunté a la artista, qué pensaba sobre un intelectual argentino y el ministro de educación de japón que dicen que es necesario eliminar las disciplinas de artes y ciencias humanas y sociales porque no son rentables para la sociedad. La chica se quedó pensando y su respuesta fue, algo así, como que la sociedad de mercado le interesa estimular más la racionalidad que la emotividad o la creatividad, donde el ser humano debe ser un instrumento para esos fines racionales. Yo pensé que me iba a constar cualquier cosa, pero ella se quedo pensando. Me sorprendió su respuesta. Nos tomó fotos jugando con un dominó. También me preguntó si quería estudiar bellas artes, le dije que no, pero que me gustaba el trabajo que hacen los artistas.

La luz que agoniza

Una vez lleve a mi mamá a la Cinemateca Distrital. Me dijo que la madre señora o mi abuela, fue a cine cuando fue empleada doméstica en Bogotá, en la década del 30 o 40 del siglo XX. La madre señora contó que asistió a "La luz que agoniza en la carrera séptima y la décima", lo cual relaciono con la sala oscura del cine, aunque pudo haberse referido al nombre de alguna película. Así que aquí van algunas impresiones de las películas que he visto los últimos fines de semana.

Plaza de la soledad. 2012. Dirigida por Maya Goded. Un coro de mujeres adultas y ancianas se dedican a la prostitución. Es una historia que revela los miedos, deseos, sueños, y quehaceres de la vida cotidiana de cinco mujeres que trabajan en la Plaza de la soledad. Son mexicanas que laboran al respaldo de una catedral. Tejen solidaridad y afecto. Son mujeres de carne y uso. Van a la peluquería, pasan por los mercados, catan, hacen rezos o limpiezas, tienen pareja, almuerzan en el parque, se ríen y pelean entre ellas. Este documental las dignifica y les hace un reconocimiento como seres humanos maravillosos. Casi siempre las vemos como amantes pero son también mucho más. La reflexión o compromiso final es ir hablar con alguna trabajadora sexual en Santa Fé. Todavía no lo he hecho.
Ver Plaza de la soledad


Broken Kingdom. 2012. Dirigida por Daniel Gillies. Una pareja estadounidense se separa después del accidente automovilístico y muerte de su hija. Esto lo sabe el espectador hasta el final. El principio de la historia es sobre una joven prostituta que tiene un esposo que la maltrata y le quita todo el dinero de su trabajo. La primera escena muestra la periferia de Bogotá, mientras la joven tiende una ropa en una colina. En la noche sale a trabajar y se encuentra con un escritor estadounidense. Él no le hace caso porque la ve como una niña. Esto sucede en callejones angostos que pareciera que fuera en el barrio Quiroga, Las Lomas o Egipto en Bogotá. Él estadounidense no encuentra inspiración para escribir y su vida es nocturna, mientras en el día duerme como un vampiro en una casa del barrio La Candelaria. La joven prostituta es abusada y golpeada por unos hombres que la tiran en la calle por donde pasa el escritor. Él la recoge y la lleva a su casa para curarla. Con el paso de los días, la joven busca tener sexo con él pero no lo consigue porque él la ve como una niña. Al final tienen sexo, el hombre es seducido por la joven cuando ella entra al baño y se ducha con él. Mientras tanto aparece una profesora joven y rica que sale con el padre de uno de los niños del jardín, en los Estados Unidos. Ella le dice que su esposo murió. Pero ella realmente no quiere al joven empresario sino al niño, quiere poseerlo. Una noche tiene sexo con su amigo, y luego se va a dormir con el niño. Esta situación es muy extraña y sórdida para el hombre y sale de al casa inmediatamente con su hijo a media noche, y no vuelve a verse con al profesora del jardín. Al final entendemos que la pareja estadounidense se separó porque la culpa hizo meollo y rompió la relación. Son dos historia rotas que acaban con la inspiración del escritor, así como habla sobre es imposibilidad de enderezar el rumbo de una joven prostituta por más buenas intenciones haya, y sobre la culpa como generadora de castigo y deseos.
Ver Broken Kingdom

Home. El País de la ilusión. 2015. Dirigida por Josephine Landertinger Forero. Es un bello documental sobre si soy de aquí o de allá. Cuándo se le pregunta a la protagonista, ¿de dónde eres?, responde, de Colombia. Pero cuándo le preguntan ¿cuál es tu nacionalidad? No sabe qué decir. Pero has vivido en Malta, Argentina, Portugal, le dice la hija. La madre se queda en silencio... En algún momento dice que salió de Garagoa, Boyacá para un internado. Cuando iba a su casa sus hermanos eran distantes. Ahora la hija le reclama porqué no volvió a Colombia. Dice que cuando se tienen los hijos ya no piensas en ti sino en ellos. También la señora se cansa de recordar y dice que no quiere que la graben más, pero al final dice que le hace feliz saber que su hija le hace una película.
Ver Home


La jaula de oro. 2013. Dirigida por Diego Quemada-Díez. Es una película sobre la migración de tres jóvenes de Guatemala. El sueño americano es la oportunidad de conseguir una mejor vida comparada con que les ofrece su paíss. El viaje tiene varios episodios reales, aparece el sacerdote Alejandro Solalinde, quien les da refugio y comida en los albergues. Son muchas situaciones que ponen en peligro la vida. La bestia es el tren que los llevas hasta tijuana, la frontera con Estados Unidos donde unos coyotes y narcotráficantes los pasan. Al final solo queda uno viendo la nieve que cae sobre un poste de luz, después de salir de una fábrica de carnicería de San Diego, donde recoge trozos de carne, y trabaja como otros latinoamericanos, por eso se le llama La jaula de oro.
Ver La jaula de oro

Last days in the desert. 2015. Rodrigo García. Jesús está orando y ayunando en el desierto combatiendo sus debilidades mientras el demonio se aprovecha de esta situación y lo pone aprueba con la tentación. Un paisaje inhóspito y maravilloso habla sobre la relación del hijo con el padre. Al final para que el hijo pueda ser libre, el padre debe morir, mientras Jesús morirá para hacer la voluntad del padre.
Ver Last in the desert

El hogar al revés.  2014. Documental de Itzel Martínez del Cañizo. Varios adolescentes de Tijuana, México conversan, bailan streetdance, van a la preparatoria, mientras sus mamás trabajan en fábricas durante la noche, Los adolescentes cuidan de sus hermanos menores, les preparan la comida, les preguntan si tienen tareas, y otros comentan sus embrollos amorosos e ilusiones. Es un documental de por lo menos un año o dos porque se muestra que uno de los jóvenes deja embarazada a una exnovia, pero su mamá lo apoya para que no abandone el estudio. Otro chico sueña con ir a Estados Unidos, y al final del documental aparece en una calle de este país.
Ver El hogar al revés

Florida. 2014. Dirigida por Philippe Le Guay. Un anciano de 81 años va perdiendo la memoria. Su hija lo cuida pero a medida que empeora debe contratar personal para que no esté solo. Luego lo lleva con ella, pero la convivencia no funciona porque el anciano saca de quicio a todo el mundo. El recuerdo que aparece en sus sueños es un viaje en avión a la Florida donde discute con las azafatas. Hay varias escenas de su niñez o flashback sobre la segunda guerra mundial, con su madre y con su hija muerta. Habla de una hija que vive en Miami, pero que no ha vuelto a ver hace años. También recuerda una pelea con un amigo, al cual no quieren que entierren en el mismo cementerio donde a el irá. Al final termina recluido en un ancianato, y él dice: "¡es mejor no disgustarse con el vino y con las personas!".
Ver Florida

domingo, 14 de agosto de 2016

Doriyakis

Vamos a aprender hacer doriyakis, dijo mi hermano, luego de ver la película Una pastelería en Tokio, de la cineasta Naomi Kawasi. Conocimos esta cineasta en el festival de cine 4+1 , en el 2011. La primera película que vimos de ella fue Nacer. No fue Nacer... Fue... Fue el documental Nacimiento y Maternidad.

La película Pastelería en Tokio es sobre la condena moral al aislamiento social. Un hombre que estuvo en la cárcel y una anciana recluida en un centro de enfermos leprosos. Tokue es una anciana de 76 años, con la vitalidad de una mujer joven que se regodea oliendo los cerezos y paseando en las calles de Tokio. Descubre una pastelería donde trabaja Sentarô, joven exconvicto que vive aburrido con el peso de la culpa y de una deuda al propietario de la pastelería, y eso se nota en la falta de sabor de sus doriyakis. A la pastelería acuden jovencitas, colegialas, agraciadas que encuentran un espacio para burlarse del Sentarô. Pero una de ellas, tiene los cachetes regordetes y lleva a su casa los doriyakis dañados. Tokue insiste en la vacante laboral a Sentarô, a quien convence con una muestra de su masa anko, el dulce que llevan los doriyakis. Ella le ensaña la paciencia, el amor, el cuidado de revolver la masa, el punto del olor o aroma que indica que ya están. Se imagina la cosecha de las judías y las trata con amor en la cocina. Tokoue se imagina la caricia de la lluvia y el baño del sol. Tres generaciones se juntan en el afecto y la necesidad de ser aceptado por el otro, Tokue, Sentarô y la chica regordeta o de sus cachetes grandes. Entre los tres le hacen frente al aislamiento social, al castigo social del destierro. Tokue, se vuelve a sentir útil en la pastelería, pero corre el rumor que sufre de lepra y los clientes no vuelven arrimar por la tienda, así que se despide del cerezo y abandona lo que le volvió a llenar de vida, cocinar anko.

En fin la película estuvo de pelos. De pelos de pelos. Vi a Lina. Su presencia me hizo derretir la vagina. Le hice una seña a mi hermano porque es la amiga de él. Estaba con un mansito. Nosotros estábamos dos filas detrás de ellos. Empezo la película y me olvide de esa chinita marica. Siempre quería desconcentrar a mi hermano Fabian Yebrail haciéndole comentarios de la película. Pero el me miraba rayado y ponía un dedo en la boca para que me callara el pico. Al lado derecho había una nena sentada que la vimos haciendo la fila para comprar las boletas. Mi hermano se excitó cuando le miro las tetas. Mi hermano dijo que aguantaba hacerle la vuelta. Yo volteé para analizarla bien, y sí, si aguantaba. La película fue muy triste para todos. El sábado término de ser un día roto con las imágenes que Naomi transmitía en el Video Beam. Muchas personas lloraban o simplemente suspiraban con un ¡aaahh! cada vez que Tokue decía algo o hacia algo. Sentí mucha hambre cuando vi tantos dorayakis y su sabor iban mejorando a medida que continuaba la película. Las niñas que iban a la tienda de dorayakis eran colegialas iguales a las que aparecen en las series de manga japonés. Los cerezos en flor hacían que el sábado continuara más roto de lo que estaba. La película parecía que se acaba desde el minuto uno, pero al directora siempre conseguía algo más que contar.

jueves, 30 de junio de 2016

Cirugía

Antes

El antes empezó hace 15 días, cuando me programaron la cirugía, como el 14 de junio de 2016. Avisé en el trabajo que tenía la cirugía para que me terminaran el contrato con ganas de finalizar ese suplicio laboral con la excusa perfecta. Además siendo consciente que me contrataban para ese proyecto y había cumplido los dos meses prometidos, pero que no podía finalizar por mi estado de salud. Pero decidieron dejarme contratada hasta el 31 de julio, cuando finaliza el proyecto.

Luego una amiga me comentó que tocaba tener un donante de sangre y alistarse porque podría sangrar bastante, y que revisará quién era el médico que me operaría. Pregunté si debía usar toallas de maternidad o normales. Una amiga enfermera, me dijo que llevara un pañal y toallas de maternidad. Me asusté un poco porque tenía miedo de morir desangrada. Pensé que si moría fuera sin darme cuenta. Luego me tomé un cuadro hemático donde salió la sangre con niveles bajos en hierro y eufositos. Esto incrementó mi susto. Tengo como anemia porque hace rato que no como carne por problemas con el estreñimiento y porque me aburrí de ella.

El día anterior a la cirugía, las compañeras y los compañeros de trabajo, me regalaron dos postres deliciosos. Se acercaban las seis de la tarde y ya no podía comer más. Ese día salté, y me dije mi última saltada, puedo correr y brincar y sentirme libre. Cogí un balón he hice rodillitas y me dije mi última jugada. El fin de semana había comprado las piyamas, los interiores, las toallas de baño, toallas higiénicas, y los materiales para la curación.


Durante

El día D., llegó mi mamá a las cinco (5) de la mañana. Yo quería seguir molestando y brincando. A las 6:30 a.m. aproximadamente, MaE me llamó para desearme buena suerte y fuera con fuerzas y cariño a este procedimiento. Me fui a bañar hasta las siete (7) y media.  Mi hermano Samuel me dijo que si me hacía el desayunito con cara de picardía porque sabía que no podía comer. Lo mismo hizo mi hermana cuando me mostró un mango picado, y le pregunté para quién era y dijo que para ella, y se rió irónicamente. ¡Ahí si! me ofrecía desayuno.

A las ocho (8) y media de la mañana salí con mi hermana Marinela para la Clínica Palermo. Llegamos a las nueve (9) de la mañana. Tomamos turno e hicimos el ingreso a la clínica. Fuimos al fondo a coger el ascensor para el tercer piso. Llegamos a admisiones a salas de cirugía ginecológica. Allí estaba el médico que me iba a operar, dictándole a una profesional los hallazgos de una cirugía. Dos auxiliares de enfermería me recibieron y dejaron entrar a mi hermana.

Me dieron una bata, polainas y gorro. Me dijeron que fuera al baño y me vistiera con eso y me quitará prótesis, prendas de metal, esmalte y toda la ropa. Mi hermana fue al baño y me dijo que donde estaban las chanclas, le indiqué en la maleta dónde estaban, y me dijo que me las pusiera. Le dije que no, porque para eso me dieron las polainas -son como unas babuchas de tela para los pies.

Salí con la bata, gorro y polainas y me senté en una silla mientras seguía firmando papeles de autorización. Nos dijeron las enfermeras que dejáramos todos los exámenes que tuviera sobre mi enfermedad. Después, Jennifer, una de las enfermeras me alcanzó una cobija porque vio que los pelos se me erizaron de frío y estaba temblando. Ahí duré hasta aproximadamente las 10 de la mañana.

Luego me dijeron que me despidiera de mi familiar, mi hermana Marinela. Nos despedimos y Jennifer me llevó a una camilla. Allí me preguntó que hacía. Me contó que tenía un bebé y quería estudiar una carrera profesional, pero que ella quería cuidar a su bebé y no dejarlo al cuidado de cualquier persona. Me preguntó cuánto ganaba un o una profesional de trabajo social, le dije que de cinco millones en salario hasta un millón de pesos por prestación de servicios. Ella respondió: me subiste al cielo y me bajaste estrepitosamente. Ella me canalizó la vena en la mano izquierda, cerca al dedo pulgar y la muñeca. Me empezó a doler la mano. Me ardía. Pensé que el catéter endovenoso lo habían colocado en un sitio inadecuado, en una articulación. Pero luego volvió al rato y le pregunté que me dolía y me dijo que era el medicamento, que me había colocado ciprofloxacina y otro antibiótico por orden del médico.

En aquella camilla, recostada cerca a una ventana grande vi un patio interior con ventanas, jardín, una palmera, y tres pisos abajo con sus tuberías de desagüe, las tejas rojas, ladrillos rojos, etc. La ventana cercana a mi estaba con un marco negro y tenía algunos rayones. Miré el vidrio de la ventana y vi mi cara, me reí he hice gestos. Me angustiaba un poco que fuera mi último rostro. Veía que las enfermeras, médico y jefe de enfermería -fueron hombres los de los dos turnos de salas de cirugía-, caminaban de allá para acá por un corredor amplio que conectaba con los demás espacios de salas de cirugía -sala de recuperación, preparación, quirófanos, estación de enfermería, etc.

Cuando ya me fueron a llevar al quirófano pedí que me dejaran ir al baño porque los líquidos endovenosos que me colocaron me hicieron dar ganar de orinar. Oriné bastante. Salí del baño y a la camilla directo al quirófano. Me llevaron las dos enfermeras, solo me acuerdo de Jennifer, quien tenía una cara joven y lozana, y de la otra enfermera no me acuerdo de su nombre, ella era pequeña, delgada y tenía gafas mientras que Jennifer era más alta y acuerpada.

Jennifer dijo que se entró al quirófano con una bata blanca. Me pasaron a las 10:50 a.m. Sacaron los apoyos de los brazos, amarraron mis manos a ellos y quedé como una flecha.  El anestesiólogo se presentó. Dijo que era Manuel Robayo. Me preguntó que cirugía me iban hacer. Le dije que una miomectomía por laparotomía con escisión del tumor (único o múltiple). Lugo me preguntó que otras cirugía me habían hecho. Le respondí que una safenovaricectomía. Me dijo que era una trabajadora social que manejaba bien la terminología médica. Le respondí que había sido auxiliar de enfermería. También se presentó Victoria y otra persona. Una mujer se llamaba Victoria. Una de ellas dijo que era la instrumentadora quirúrgica. Mientras pasaba todo esto, Jennifer le preguntaba al anestesiólogo cuál medicamento iba a utilizar. Sonaron las ampollas cuando las rompió. Inmediatamente sentí un mareo. El anestesiólogo me dijo que respirara profundo. Alguien dijo que el médico estaba desayunando y ya subía a operarme. La cirugía estaba programada para las 11 a.m. Quedé dormida y la última imagen fue de la máscara de oxígeno acercándose a mi boca.

Desperté en sala de recuperación, no sé si a la 1 pm o a las 2pm. Sentí que estaba operada porque las máquinas que controlan los signos vitales sonaban y los electrodos estaban pegados al pecho. Mi mano izquierda se movió y sentí un esparadrapo y era de la herida arriba del pubis. Estaba estirada como una momia. Vi que el jefe de enfermería -hombre- había cambiado, era otro, y las enfermeras también. Entraban y salían otras personas de la sala de recuperación, pacientes que ya les habían conseguido cama. Tuve cama hasta las 4 p.m. Le pregunté a la enfermera si me podía mover, me dijo que si, que me moviera de un lado al otro. Cuando me sacaron mi hermana estaba en la puerta y me vio. El camillero me llevó a un ascensor, subimos al cuarto piso a la habitación 416. Una habitación para mi sola y mis familiares.

Marinela llamó a mi mamá, quien estaba desesperada de esperar y ya quería irse. Marinela la convenció para que subiera a la habitación. Pase de la camilla a la cama ayudándome de los tobillos y los codos. La cama fue muy incomoda. Mi hermana me dijo que me habían sacado varios miomas y uno gigante. Le pedí a mi mamá que me leyera un poco y rodara mi carrito sobre la cama, teniendo cuidado de la herida.Tuve nauseas y malestar general. Mi comida fue un caldito con sabor a carne y espinacas, y una gelatina. Vomité todo. A ella le gustó jugar con mi carrito. No pude ver televisión porque sentía que hacía esfuerzo. Mi hermano se quedo esa noche acompañarme. Él sabía manipularme bien y subirme en la cama con mecánica corporal. Esa tarde hablé por teléfono con tres compañeras de la oficina, Aleja, mi papá y Yebrail. Les conté lo que había pasado.

Foto tomada por Marinela Niño con el celular.

En el cambio de turno de enfermeras, una de ellas me preguntó que me habían hecho, y dijo que si ya me habían ordenado quimioterapia, le dijimos con mi hermano que no, pero que no sabíamos si me iban a ordenar ese procedimiento. Me preguntó porqué tenía el cabello corto, le dije que me daba pereza peinarme y por eso me lo corté. Una de las enfermeras, comentó que si yo fuera hombre ya me había cortado otra cosa, dio entender que me hubiera cortado el pené. Les dio risa por el doble sentido y se fueron. Después entraban las enfermeras y tomaban signos vitales, al ingresar al turno y antes de salir de él. Una de ellas, en la noche del 28 de junio de 2014, dijo que si tenía esposo o pareja, le dijimos que no, que era soltera. Le contamos que en la casa ningún hermano tenía pareja y éramos todos solteros. Que mis padres no nos dejaron salir cuando éramos adolescentes, y que ahora vivíamos los hermanos juntos. Nos dio risa. Ella dijo que las enfermedades se producían por falta de pareja; que ella tenía 20 años más otros 20 y había conseguido un hombre joven. Le daba mucha risa.

El 29 de junio fue un día a toda prueba. La cama me seguía matando. Llegó un médico joven, bien temprano, como a las 6 y media de la mañana, y me dijo que me habían sacado un mioma grande como de 10 centímetros y que en la abertura que hicieron no cabía. Señalaba los dedos pulgar y el índice extendidos para mostrarnos el tamaño del mioma. Estaba asombrado. Le pregunté cuántos miomas tuve, me dijo que seis (6), uno grande y los otros de dos (2) y tres centímetros. Así que tenía seis heridas en el útero. Le pregunté si tenía el útero y me dijo que si, y añadió que era una mujer joven y podía tener hijos, pero debía esperar un año hasta que estuviera fuerte el útero.  Dijo que en un rato pasaba en la revista con el profesor, el doctor Morales Buenaventura.

Mi hermano dijo que no podía tener sexo durante dos años, y yo dije tampoco me puedo masturbar, pero inmediatamente me acordé de los senos, allí me puedo tocar. Nos reímos y nos acordamos que esta clínica esta llena de virgencitas, cuadros e imágenes marianas, y miramos a la pared buscando la virgencita y allí estaba un cuadro pequeño a color de la Virgen del Carmen.

El doctor Morales llegó con el médico que había pasado antes, y una médica. Parecía que ellos dos eran los residentes y el doctor morales el profesor. Le preguntó al médico cuánto liquido había eliminado y me pidió que me colocara en posición dorsal, es decir, recostada boca arriba. Me miró con el pañal y en con cara de regañó señaló al médico joven que no me debieron haber colocado pañal porque hubiera podido contaminar la herida de la laparotomia -herida en el abdomen, encima del pubis. Dijo que era preferible la toalla higiénica y que se manchara la ropa interior.  Pero las auxiliar de enfermería que me recibió el día anterior estaba feliz porque tenía pañal y no iba a manchar la cama, lo mismo dijo cuando vomité, ¿si había manchado la cama?, pero afortunadamente regué todo en la riñonera.

Acto seguido el médico me auscultó el abdomen y dijo que estaba bien. Le pregunté al doctor por cuánto tiempo era la incapacidad. Dio a entender que daba el tiempo que le permitía la EPS, eso son 30 días. Le pregunté ¿si la cita de control la agendaba por la EPS o con la clínica? Dijo que con la clínica. Dijo que caminará todo el tiempo y que no podía permanecer ni medio hora en la cama de día porque podía presentar flebitis (coágulos en la sangre que pueden ir al corazón y causar la muerte). Además de que consumiera líquidos cada hora, todo lo que pudiera. Me dijo que si me dolía fuerte, tenía sangrado como hemorragia, fiebre o me sentía muy mal, fuera a urgencias al tercer piso de la Clínica Palermo. Se fueron y nunca más volvimos a ver a los doctores para preguntarles por ¿cuánto tiempo la dieta blanda y líquida?

Después, las enfermeras entraban de turno y las de la noche se iban. Me colocaban antibiótico, plásil, ranitidina y suero como lactado de ringer o solución salina normal al 9%. Cada vez que entraban les preguntaba por cuánto tiempo era la dieta blanda que había dicho el doctor Morales, se me olvidó preguntarle a él. Ninguna sabía.

Luego el reto fue levantarme. Por fin vino una enfermera y dijo que si ya me habían bañado que me habían dado la salida. Le dijimos que no, y que no me había levantado desde el día anterior. Me dijo que me levantará como lo hacía normalmente. Me sentaron en la cama con los pies colgando, mirando el suelo. Me retiró la sonda vesical. Al fin al suelo. Pude moverme suave. Sentí un poco de alivio por qué pensé que era más doloroso. Pude hacerlo. Mi hermana se aturdió y prefirió ir por la salida. La enfermera dijo que me tenían que bañar. Les dijo a mis familiares que prepararan el agua caliente. Estaba desnuda y mi mamá bregaba, caminando de un lado al otro, para ver que podía alcanzarnos. Mi hermano me bañó. Allí pude orinar y me dolió un poco al finalizar la orina, cuando se cierra el esfínter.

Foto tomada por Marinela Niño

Empecé a caminar y faltaba la curación de la herida. Tenía espasmos o dolores en los huesos o músculos de los hombros porque había hecho fuerza con los brazos y piernas para voltearme en la cama de noche. Caminé despacito. Me mojé el interior con la gasa mojada. Después que me hicieron la curación me volvieron a vestir.  Ya estaba la salida. Solo faltaba la silla de ruedas y para la casa.

El camillero fue y dijo que a las 12 del medio día porque había pasado algo. Luego a esa hora llamaron que un familiar firmará papeles de salida.

Después

Salimos de la clínica, y yo iba como los enfermos o enfermas que aparecen en las películas y alguien los lleva a la puerta. Me quitaron la manilla de enferma y al taxi. El taxista me dio el puesto delantero. Y después hizo como mala cara, a medida que subía mi mamá, hermano y hermana. Le pareció bastante gente. Me trajo a la casa y a la 1pm ya estuve otra vez en el hogar. Mi mamá y mi hermano me subieron como si ellos fueran dos muletas, por las escaleras.

La noche fue dolorosa porque no me podía acostar en posición dorsal, ya que me dolían los músculos desde la cintura hasta el cuello, por la fuerza que había hecho para moverme en la cama cuando estuve en la clínica. Al final Samuel me acomodó la cama para que el dolor me dejara respirar y pudiera descansar. Solo dormí cuatro horas. De resto estuve despierta hasta el día tres. Ya estoy mejor. Me duele la herida pero puedo soportarlo. Me ha llegado la menstruación y me duele un poco el ovario derecho. Todavía no he cagado. Esa será la próxima prueba. Esa noche me cuido mi mamá. Mi hermano estaba trasnochado porque me había cuidado la noche anterior.


jueves, 16 de junio de 2016

Silencio o ruido

He estado en silencio porque no sé sobre que escribir. Me ha aturdido a veces la sensación de salir corriendo del trabajo y otras veces se me olvida que estoy trabajando. En este momento escribo desde el trabajo. Le robo unos momentos de mi vida al trabajo para dedicárselos a este lindo espacio. Por eso como dice Marguerite Duras: "Para que el mundo sea soportable, es necesario exorcizar las obsesiones, pero la escritura puede, tanto esconderlas como desvelarlas". Y agrega que "Escribir es tratar de saber lo que uno escribiría si uno escribiera".

He ido a cine a ver el ciclo rosa. Vi un documental sobre David Bowe y dos cortos de ficción de Antonia Baehr. Los dos últimos casi no los entendí porque eran en alemán con subtítulos en inglés. Siempre es un placer ir a cine y olvidarse de mi vida para entrar en las historias ficcionadas.

Por otros caminos,  en mi caminata hasta el inglés he visto a unos abuelitos y abuelitas que a veces hacen fila en una casa sobre la calle 17 con carrera 66 o 67 o más allá o más acá. Ellos y ellas me recuerdan mis días en el ancianato hace más de 15 años. No sé si esperan por un lugar para dormir, dinero o comida. Los vendedores de dulces o bebidas calientes se acercan y venden algo. Se nota que algunos se conocen y conversan. Y en mi regreso, en el bus, me di cuenta que en bolardo de un parque de la calle 13 con cincuenta y algo, alguien colgaba una bolsa para recoger basura. La bolsa un día fue blanca y el siguiente fue negra.

Por otro lado, mi hermano cabeza de ratón, me ha traído algunos libros para leer. Por fin leí "El gran cuaderno" de Agota Kristof. Y mi amiga MaE me prestó un libro muy bello sobre las obsesiones femeninas de Samanta Schweblin. Mi hermano ha asegurado que la historia de mi vida la escribió Marguerite Duras, espero leerlo pronto. Por el momento El Quijote, seguirá esperando. Este libro lo empecé pero otro libros le roban protagonismo.

Y el cuerpo sigue en movimiento caminando, aprendiendo fútbol sala y yoga.

¡Oh! tengo un lindo pinocho que me regaló Nina. Y a veces en la oficina se me ocurre traer mi carrito y jugar con pinocho y el carrito. Sería genial. De pronto lo traigo un día de estos y cuando no haya nadie juego con ellos. Y recibí un rica chocolatina de Paolita, desde la ciudad de las luces. Espero que los afectos continúen y no se acaben.

De noticias no se nada. Cualquier cosa que diga es especulación. He estado alejada de esta terrible y adorada realidad.

domingo, 15 de mayo de 2016

Haz el amor, no la guerra - CICLA

En el ciclo de cine "Haz el amor, no la guerra" vi, el sábado 7 de mayo de 2016,  dos películas en la sala de cine Fundadores de la Universidad Central. Una fue El Puente (Die Brüecke). Esta película alemana de 1959 relata cómo un grupo de niños adolescentes combaten contra Estadounidenses o Ingleses, al final de la segunda guerra mundial. Los hombres ya se había acabado y decidieron reclutar los niños en la escuela para combatir en el frente Nazi. Los niños estaban ilusionados porque creían que serían héroes, o mostrarían en el grupo su valentía y habilidad con las armas. La guerra es un desastre monstruoso. La escena final muestra los niños combatiendo en el puente del pueblo, mientras uno a uno va muriendo, primero cae Seggi, quien sequeda parado demostrando que no es cobarde en tanto las balas de un avión lo eliminan. Al final ser héroe es quedarse sin amigos y con el horror en la cabeza de las escenas más cruentas.

La segunda película fue Incendio en la Pradera (Nobi). Película japonesa de 1959 sobre la degradación de la guerra. Relata cómo un hombre enfermo de tuberculosis lo sacan del hospital porqué no hay cupo por falta de comida, medicinas y personal médico. Este hombre vuelve al frente de batalla y no es recibido por su superior por la falta de comida, y le obliga a devolverse al hospital. Luego sigue una travesía donde el hambre es lei motiv. El canibalismo es el último recurso. Estrategias como rendirse y entregarse a la Cruz Roja es la muerte segura. Solo hay armas pero estas no alimentan. Ya no quedan ni monos.  La yuca cruda y la sal son tesoros. Imágenes en primer plano sobre la serenidad de los rostros en las primeras escenas y al final sobre desfiguración física y moral, y planos generales que muestran las montañas y los campos devastados con chimeneas de humo. Hasta los zapatos que desecha un caminante son recogidas por otro y otro hasta que las últimos ya no sirven y es mejor caminar descalzo.

Ayer, 14 de mayo de 2016, vi "A estas alturas de la vida" (2014) en la Cinemateca Distrital. Esta película Ecuatoriana hace parte del Festival CICLA (Cita con el cine latinoamericano). Muestra tres personajes en la terraza de un edificio. El leiv motiv es sobre el éxito con sacrifico, ética y moral, o el camino fácil o difícil. Discurren sobre trivialidades como un perro "cheito", ciego, cojo y viejo o sobre una silla eléctrica "geniticilia" para procurar placer sexual. Sus imágenes en blanco y negro revelan a la ciudad de Quito moderna, con edificios altos y rodeado de montañas. También aparece la mirada vigilante y entrometida en la vida privada de los otros.

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No he estado al tanto de la noticias, pero he escuchado en el restaurante las siguientes fechorías:

Los pájaros tirandole a las escopetas. Alvaro Uribe y el Centro Democrático en resistencia civil.
Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Peñalosa detiene el proyecto para construir la Cinemateca Distrital.

En los gobiernos neoliberales, la represión es parte del modelo. Una noticia sobre la policía en Bogotá quemando los cambuches de los habitantes de calle, y diciendo que no están violando ningún derecho humano.

Y  cierro con la noticia de un ritual en la plaza de Bolívar para los niños y niñas que murieron de inanición en la Guajira.

lunes, 9 de mayo de 2016

Día de la madrecita

Iba caminando por el barrio. Una transgenerista gritaba frente a una panadería:
-¡Feliz día a las madrecitas!
Un señor que trabaja en el Huerto de San Sebastián, le respondió:
-Tú, si que eres ¡Padrecito!
La transgenerita, volteó y le dijo:
-Tú, también eres madrecita.


Me gustó esta escena en el día de las madres.


Este día, debería ser el día del padre que responde por sus hijos, en lo material, espiritual y afectivo. El día del malpadre que enseña a sus hijas colocarse una toalla higiénica o les enseña a leer literatura picante. El padre que lleva a las niñas y a los niños a cine y a teatro o ver la filarmónica. El día en que el padre lava el baño, limpia el polvo y lava las ollas más pegadas. Perdón por los poquitos hombres que lo hacen, pero malo, muy malo por los que no lo hacen.

Me da mamera felicitar a mi mamá el día de la madre. Es un día falso. Y lo peor es que mi mamá se siente mal si no la felicito. ¡Qué mal! El mercado esta en contra mía. Ya me vengaré. ¡Basta ya de sacrificio madres! Deberían dejarnos tirados y abandonados a nuestra suerte a ver que hacía el mundo con madres o mujeres irresponsables. Que nos encarcelaran. Que nos embriagaran.

No soy madre, ni madrecita, ni mamita, ni mamá. Pero es como si lo fuera. Cuido de mis hermanos con mucho cariño. Les doy atenciones pequeñas. Les encantan mis verduras salteadas. Y caminamos juntos a cine a la cinemateca.


London calling

London Calling

London calling to the faraway towns
Now war is declared, and battle come down
London calling to the underworld
Come out of the cupboard, you boys and girls
London calling, now don't look to us
Phoney Beatlemania has bitten the dust
London calling, see we ain't got no swing
'Cept for the ring of that truncheon thing

[Chorus 1:]
The ice age is coming, the sun's zooming in
Meltdown expected, the wheat is growing thin
Engines stop running, but I have no fear
'Cause London is drowning, and I live by the river

London calling to the imitation zone
Forget it, brother, you can go it alone
London calling to the zombies of death
Quit holding out, and draw another breath
London calling, and I don't wanna shout
But while we were talking, I saw you nodding out
London calling, see we ain't got no high
Except for that one with the yellowy eyes

[Chorus 2: x2]
The ice age is coming, the sun's zooming in
Engines stop running, the wheat is growing thin
A nuclear error, but I have no fear
'Cause London is drowning, and I live by the river

Now get this

London calling, yes, I was there, too
An' you know what they said? Well, some of it was true!
London calling at the top of the dial
After all this, won't you give me a smile?
London calling

I never felt so much alike [fading] alike alike alike


miércoles, 20 de abril de 2016

Trabajo

Vuelvo a trabajar. Vuelvo a donde renuncié. Espero poder enfrentar este trabajo de la mejor manera y aprender a ser mejor persona. Realmente no hubiera querido volver allí. Pero me obligan las circunstancias económicas. Todo pasó muy rápido. Me volvieron a llamar, creo yo, por la confianza que tienen en mi compromiso y responsabilidad en las entregas de productos, y porque soy una persona que se deja llamar la atención cuando yerro.

Así que invoco a las diosas del inframundo, del más allá y del más acá, para que me regalen una estela de protección, me bendigan de buena energía, siempre pensando en disfrutar la vida, en que sea un trabajo que me goce y aprenda. Se pondrá a prueba poner límites al abuso de autoridad, de recarga de trabajo, etc, y todas las estrategias que he aprendido en psicoterapia para vivir feliz y alejada de ansiedad y la depresión. Diosas ayúdenme con fuerza y valentía por dos meses. Mi objetivo será el inglés. Y las palabras que usé en la despedida a mis compañeros y compañeras en esa empresa, hoy siguen vigentes: "Retroceder nunca, rendirse jamás".

domingo, 10 de abril de 2016

Eurocine

Empiezo Eurocine con una película de dibujos animados. Dibujos ensoñadores que cuentan el cuento más sabido. Aparece Zelta Zirgs. Es como un remake de Blanca nieves y los siete enanitos. Como dijo mi compañía, "es muy predecible". Pero lo chevere es que el héroe es un hombre frágil, quien por su corazón generoso y noble será fuerte. Como ya sabemos es el hombre quien salva la mujer. Pero hay un leve momento feminista cundo la princesa salva primero al que será su príncipe. Los dibujitos son como un sueño de infancia.

miércoles, 6 de abril de 2016

Teatro

El teatro ha sido fundamental en mi vida para salvarme de los abismos. Cuando estuve en la universidad en el pregrado, hice parte del grupo "Teatro Estudio". Este grupo llevaba más de 50 años en la universidad  y con nosotros se acabó. Luego estuve en el grupo de teatro de psicología de la Universidad Javeriana, y por último en un pequeño curso en el Teatro Libre.

Conocí personales especiales. Ahora muy rara vez nos vemos o nos reunimos, con el primer grupo. Pero cada vez que nos vemos siento una amistad entrañable, algo especial. Hace unas semanas, en marzo, me vi con Lina. Luego vi a Juan Carlos en un semáforo. En la misma semana a Manuel. Y en abril a Nati y otra vez a Juan Carlos. Pensé que no volvería a ver este último. Siempre me digo a mi misma: nunca más lo veré. Y solo se necesitan estas palabras mágicas y ahí está en cualquier calle al otro día.

Siento que todas y todos me recuerdan con un cariño bonito. Lina piensa que yo era la mamá y que los cuidaba a todos. Danilo, Manuel e Irene que me pasaba de buena gente o ingenua. Eveling, me recuerda las chicas tiseis porque salíamos de la universidad por la calle 26. También me gusta verla reír a carcajadas. Vive en Europa hace más de 8 años. Nati, es muy especial, sabe todo de mi. Siempre nos ayudábamos, vimos varias materias en la universidad y cuando tuvo su niña, la cuidé un domingo. Tatiana, no la volví a ver hace mucho, pero es muy especial y creativa. Fabián, es muy chistoso. Recuerdo que él se burló de mi una noche, yo le pregunté ¿qué era Doors?, y él dijo: puerta, Alba. Es un grupo musical. La excepción es Juan Carlos.

A Juan Carlos le llamamos en el grupo "cámara" porque es de  los llanos, y los oriundos de allí se les dice camaritas. Con el tuve una relación sexual esporádica o un arroz en bajo que se retostó. Duró cinco años. Y hace cinco años se terminó. Hacía como cinco años que no lo veía de cerca. Bueno, la relación terminó mal. Nunca he sabido llevarmela bien con los hombres con los que tuve algún sentimiento de atracción, gusto o cariño.

Terminé con él por un correo electrónico en el que le decía que por favor no me volviera a buscar, que no era capaz de decírselo mirándolo a la cara. Y gracias a que me bloqueó de su Facebook y de skype, y no me volvió a buscar, logré olvidarme de él. Porque yo reincidí varias veces en llamarlo, pero menos mal, él se mantuvo y nunca más nos volvimos a ver.

Una vez lo llamé para que concretáramos una cita y habláramos, pero él nunca llegó a la cita. Me sentí muy mal, pero a la vez pensé que era lo mejor.  Lo he visto como una cuatro veces en la calle desde hace cinco años. Ha sido difícil porque me pongo nerviosa o salgo a correr. Ayer, Nati, me dijo que me puse roja. Casi siempre me pongo roja y se siente una tensión fea. Afortunadamente él no me determina o no me habla. Eso ayuda a que no le preste atención.

Anoche casi no puede dormir pensando pendejadas. Siempre que lo vea sentiré algo. Ya tengo que aceptar eso. Hubiera querido una relación amistosa con él, así como es de especial con los demás amigos y amigas de teatro, pero no es así.  Y como dijo una amiga, todas la cosas que comienzan mal, terminan mal. Estas reacciones corporales me delatan, pero no puedo hacer nada sino vivir el instante, el cual pasará rápido.

Una vez, un compañero de trabajo, me contó que amó a una mujer mucho. Fue la chica de sus sueños.  Él lleva ya más de 20 años de casado con otra mujer, porque un amigo le quitó su novia, algo que todavía no le perdona. Pero a pesar de que ha pasando tanto tiempo, cuando él la ve a ella, se pone nervioso o le hormiguea el cuerpo. Esta historia me alivió un poco porque alcancé a pensar que era la única que el cuerpo se descontrolada cuando ven los amores del pasado.

Las cuestiones emocionales físicamente a veces quedan en la memoria corporal y borrarlas de allí es algo difícil, solo queda aceptar y no culparse por ello. La vida continua. Yo me siento muy feliz sola. Nunca más volví a tener nada con nadie. La gente cree que soy lesbiana porque tengo el pelo corto, muy corto, y porque no me maquillo asumen que soy marimacha. No me molesta que la gente me diga señor, sé que mi apariencia confunde. Desde esa experiencia y otras donde mi amor no ha sido correspondido, le tengo miedo a los hombres.

Obviamente la amistad construida en esos momentos convulsivos de la juventud permanece como un bonito recuerdo. Siempre será agradable volver a verlas o verlos de nuevo.

martes, 29 de marzo de 2016

cinefilia

El cine me transporta a otros mundos.

Nuevo testamento (Dirigida por Jaco Van Dormael, 2015). Es una película feminista. Una declaración de principios moderna sobre cómo funcionarían el mundo si las deidades judeocristianas fueran madre e hija, quienes salvan a la humedad caótica acaecida por las leyes del dios padre y su hijo JC. Es una comedia divertida, y cómo desde las tareas domésticas y la belleza de la creatividad femenina surge otro mundo posible.

Hanabi-Flores de fuego (Dirigida por Takeshi Kitano, 1997). Es una película japonesa. Alcancé a pensar que la violencia tiene algo bonito. Pero después que mi hermano me increpó: ¿es bonito la violencia contra las mujeres? La respuesta cambia a es bonita la representación de la violencia, la estética del cine de cómo transforma algo abominable en bello. Un policía cobra venganza contra una banda mafiosa y se siente culpable por la muerte de un compañero y otro que quedó en silla de ruedas. Además decide complacer los sueños de su esposa quien padece una enfermedad terminal. Suicidio, culpa, venganza y sublimación en bellas pinturas en las cuales las cabezas son hermosas flores.

Samba (Dirigida por Eric Toledano y Olivier Nakache, 2015). Comedia francesa que deja en claro que los migrantes pueden durar 10 años o más y no conseguir la ciudadanía francesa. Habla sobre los límites entre los agentes de la atención legal y socioeconómica y la persona inmigrante. También sobre los agüeros entre dos personas que se atraen, el cuidado hacia el otro, y enfermedades como la depresión y la ansiedad.

Spotlight. (Dirigida por Thomas McCarthy, 2015). Es una película sobre la pedofilia de la iglesia católica. Llega un nuevo editor a un periódico local de Boston (US). Él y un equipo se proponen investigar sobre la pedofilia de la iglesia católica como una violencia sistemática y reiterativa de una institución que se aprovecha de los más indefensos: niñas y niños pobres, migrantes, de familias con violencia intrafamiliar, o necesidades económicas o de grupos étnicos (indígenas o afroamericanos).

Mss. Butterfly (Dirigida por David Cronenberg, 1993). Película sobre la diplomacia francesa en China, durante los años 60 del siglo XX. Un diplomático se ve atraído por una cantante transgénero de ópera, a la cual sucumbe por su seducción y conocimientos en las artes amatorias tradicionales orientales, sin saber que esta amante es un hombre y espía del gobierno Chino. Realmente es alucinante. La opera China, en esa época, es solo interpretada por hombres, dato que ignora el diplomático francés. Al final la identidad y subjetividad femenina y masculina de los protagonistas se transforma. De allí también el título de mariposa. Una mariposa deviene de una oruga.

La trampa (Klopka) (Dirigida por Srdan Golubovic, 2007). Película en Serbia sobre los dilemas éticos y morales de un padre que debe conseguir 30 mil euros para salvar a su hijo. Es un triller de suspenso que sucede ante varios semáforos, marcan el rojo, verde y amarillo, sobre cómo una familia feliz se destruye ante una situación económica difícil, y por su parte, un mafioso se aprovechará de esta situación, quien pagará 3 mil euros para matar a otro mafioso con la promesa de que serán 30 mil euros que nunca llegarán. Contradictoriamente la esposa del asesinado dona el dinero para salvar al pequeño, bajo el supuesto de que el padre del niño es un hombre bueno. Este concepto lo tienen la esposa y el mafioso, "el hombre parece bueno, y nadie dudará de su comportamiento", ni si quiera la policía. El espectador se vuelve aliado del padre, y sufre con este personaje.



viernes, 18 de marzo de 2016

Monopolio

He ganado dos veces dinero, después del último trabajo. La primera, un mandado, por el cual me pagaron quinientos pesos. Tenía que comprar una plastilina y unos palillos que no superarán dos mil pesos. La segunda, participé en un experimento, el 18 de marzo de 2016. El experimento consistía en jugar monopolio, por el cual me pagaron veinte mil pesos.

Había jugado monopolio dos veces en mi vida, cuando era niña y hace, más o menos, ocho años. En este juego se debe ser hábil como negociante, saber invertir dinero, arriesgar, y un poco de suerte. Jugué con Paola. Solo supe su nombre. Tenía gafas y vestía una chaqueta blanca, camisa a cuadros de color azul y rojo, jean, botas cafe caramelo como texanas. Su cabello estaba alisado. Fue muy cordial. Ella ganó el juego y su pago fue de treinta mil pesos.

Las condiciones del juego fueron, primero, tirar los dados y el que sacará más número de puntos empezaría a jugaría con dos dados y al terminar cada ronda del juego cobraría doscientos, mientras que el que sacará menos número de puntos jugaría con un solo dado y solo cobraría cien al terminar cada ronda. Esta información se dio a cada una por aparte.

Antes de empezar nos explicaron las reglas del juego. Luego, la compañera se sorprendió cuando supo que yo solo jugaría con un dado, y exclamó como dos veces, ¿por qué? Yo pensé que tenía que callar y no decir nada, porque así eran las condiciones del juego. Compré la mayor cantidad de propiedades hipotecando las que ya tenía. Gané poco dinero con el alquiler de las propiedades, porque la mayoría del tiempo las tuve hipotecadas. Al final ya no tenía dinero, y para pagar alquileres, impuestos, y demás cobros de las tarjetas de la fortuna o arca comunal tuve que vender las hipotecas. No sabía que se podían vender las propiedades hipotecadas.

Las dos fuimos honestas, en una ocasión, yo no recordé si tenía una propiedad hipotecada o si era propia. En otra ocasión, Paola, parece que no cobró los doscientos al terminar la ronda. Le entregábamos al banco el dinero despacio, para no equivocarnos con las vueltas y no robar al banco o no robarnos nosotras mismas.

Perdí el juego después de tres horas. La cita fue a las 6:45 am. Empezó a las 7 a.m. Terminó aproximadamente a las 10 a.m.

Cristhian, el investigador, al finalizar el juego, nos hizo una entrevista sobre si nos pareció injusto el juego, si era igual en la vida real, en qué se parecía, cuál fue la estrategia que utilizamos, y otras. Al final dijo que hubiéramos podido negociar jugar ambas con un solo dado. Pero asumí que las condiciones dadas no se podían cambiar, y jugamos, una, con ventaja y, otra, con desventaja. No hubo negociación para cambiar la inequidad.

Cristhian, es de pregrado. Quedó atento a enviarme los resultados de la investigación. Esta es sobre psicología económica. Al final aprendí que puedo negociar las condiciones y no asumir que son así siempre. Durante el ejercicio nos filmaron, con el paso del tiempo, me imbuí en el juego y me olvidé de la vida, y pensé: qué chevere esto para pasar el tiempo o desestrezarse. Creo que dejé de hacer tantas muecas ante la cámara. Al principio firmamos un consentimiento informado, y luego, en una hoja ubicábamos nuestra posición en la sociedad en una escalera del 1 al 10, siendo 1 la peor, y 10 la mejor con buen salario, estudio y posición social.

jueves, 17 de marzo de 2016

35

Son 35 años. Estoy un poco más vieja. He aprendido y falta mucho por seguir aprendiendo. La vida es un segundo que se escapa a la muerte, y me parece que he vivido mucho. Soy un milagro perpetuo jajaja. Mucha vida recorrida. No he arriesgado mucho, pero he llegado hasta aquí de forma privilegiada, hoy no haciendo nada, cultivando la pereza y la despreocupación. Afortunadamente este camino ha sido acompañado con las amistades, quienes me han brindado muchos momentos de cariño, solidaridad, esperanza, sonrisas, alegrías, trabajo, responsabilidad, cuidado, etc. Me dedico esta canción, Low de Young Father, no sé que significa pero tiene una música alegre.


martes, 15 de marzo de 2016

Ilusión

Amanecí pensando en los círculos de los pancakes o crepes. Me gusta hacer círculos en las hojas, verlos y soñarlos. Cuando veo un póster, ilustración  o un dibujo con círculos repetitivos, pienso que se han copiado de mi idea o tenemos los mismos gustos obsesivos por las líneas céntricas y repetitivas.

jueves, 10 de marzo de 2016

Luz

Fuerza para procesar la pérdida del amor querido
Llorar para desahogar la confusión mental
Bailar para demostrar que no necesito saber bailar sino gozar
Caminar para respirar y cruzar apresurada por la calle mientras los músculos toman forma
Pereza para bajarle el ritmo a la vida
Trabajo para hacer, vivir y aprender
Estudio para regocijarme de lo que no imaginé pero conquisté, y sigo aspirando a conocer
Testarudez para lo difícil hasta moldearlo con mis manos, mente y agarrarlo del todo
Espontaneidad para lo banal
Risa para quitar la rigidez
Miedos por doblegar y rebajar
Viajes por seguir viviendo sola o acompañada
Solidaridad por doquier
Leer para imaginar un mundo distinto o al contrario
Amistad para brindar y recibir
Espíritu por develar
Teatro para salvarme
Cine para soñar
Creatividad todos los días
Dibujos para aprender a soltar la línea y dejarme llevar por ella
Blog para recordar, reflexionar, aprender o desaprender
Espíritu valiente por reconocer
Decisión a lo desconocido
Brutalidad convertida en belleza
Berraquera según los demás
Aguanté pero no más
Callé hasta gritar
Montaña prueba de resistencia
Perfección en el aseo pero nunca alcanzado
Admiro las montañas de Bogotá
Feminismo es una rutina diaria
Natación un miedo por enfrentar
Tristeza por dejar sentir y pasar
Culpa por enterrar
Aquí estoy yo












jueves, 3 de marzo de 2016

Risa

¿Cómo soy en clase de inglés? Soy una persona chistosa en algunas clases. El profesor y estudiantes se aprenden rápido mi nombre porque a veces digo incoherencias, suelo hablar sin pensar o ser imprudente. Mi compañero dice que soy muy saboteadora. No lo busco a propósito sino que se me sale sin darme cuenta. Pero si estoy con profesores serios, no me atrevo ni alzar la mano.

Estudiar inglés es reír un viernes cuando todo el mundo está cansado, por ejemplo, digo idioteces en spanglish. Tengo algo de chistosa y no sé de dónde, pero a veces es saludable para aprender porque es más fácil coger los temas. Las "perlas" se me salen y hasta yo no puedo parar de reír. Describir o ejemplificar, sería dañar la magia de esa espontaneidad. Se me facilita tomar confianza y hacer chistes, a veces me paso, pero otras está bien para ponerle alegría al momento. El ridículo es necesario para aprender a ser yo, y, ser yo, es ser feliz.

Almuerzo

Espaguetis y verduras salteadas con ajo, brócoli, julianas de pimentón y zanahoria, arvejas verdes y pimienta. Estoy feliz con un rico festival de alimentos saludables.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Dilema o necesidad

De mi puedo decir que el ánimo esta mejor. No he sido capaz de cobrar al muchacho para que pague el arriendo y esto me descuadró. Entré en un dilema ético porque pedí un dinero que había prestado hace varios años y nunca me lo habían devuelto, ahora me siento mal, como si fuera excesivamente tacaña, aprovechada o usurera.

Me sorprendió que las amistades me dijeron que si me lo devolvían. A una chica le presté cien mil, y a otra, ciento cincuenta mil. Me dije: con esto puedo pagar la seguridad social y lo del mercado ya está para este mes.

Pero al ir a visitar a una amiga, lloré de la felicidad de ver que son personas con tesón y no se dejan ante las necesidades económicas o la falta de dinero. Ellos mismos colocaron el piso, el techo, pintaron las paredes e hicieron el mobiliario de la cocina de su apartamento. Fueron sentimientos revueltos, me parecía que estaba siendo injusta, que ellos tenían más necesidades y a un día de tener otro bebé. Como siempre llevé uvas para ofrecer a la visita. Le expresé estos sentimientos a mi amiga y me dijo que volviera con Dios, que me había alejado de él, que tranquila, que yo soy una guerrera que salí de La Uvita y  me había ido muy bien en la vida. La verdad es que si. Soy muy afortunada y bendecida todos los días.

A veces solo pienso en los demás y no pienso en mí. Un poco con los sentimientos revueltos, y pienso  que cuando consiga trabajo podré invitar a comer a tal persona, llevarle tal cosa, etc. Por ahora tengo que ser muy racional y gastar solo en la comida, arriendo, seguridad social y buses.

También me siento que soy una víctima victimizante. Le conté a una amiga que le había pedido a mi hermano que me regalara de cumpleaños un corte de pelo porque estoy mechuda, me pasen la máquina número dos, pero él había dicho que todavía no era mi cumpleaños.  Así que ella me regaló 20 mil pesos para dos cortes y cuarto de cabello. Le conté solo con el interés de contarle algo no para que me regalaran dinero pero parecía que lo hice así.

También me invitó a un rico helado. Estaba delicioso. Las amistades han sido maravillosos en estos tiempos de desempleado. Lo que me afana no es el desempleo sino la falta de dinero. Pero si no se trabaja no hay dinero. Otra amiga dijo que no había nacido en cuna de oro y, yo digo, nací en cuna de establo.

También he visto que  las amistades a veces piensan que, yo no he conseguido trabajo porque no he querido. No he pasado todos los días hojas de vida, pero no me ha salido nada. Llega un momento que no crees en nada. Me acuerdo mucho de la profesora Luz Gabriela Arango, que dijo que en esta sociedad cuando no se encuentra trabajo uno o una misma se echa la culpa, cuando es la sociedad la que no te ofrece oportunidades. Ya mis amistades no me creen. A veces también me envían perfiles en los que no tengo experiencia. La tristeza me coge pero la caminata me alivia y los días mejoran.

Por el momento en el país están  los escándalos de corrupción en Reficar (Refinería de Cartagena) que ascendieron a 4 mil millones de dólares y otro en Biogas. Ahora compramos energía a Ecuador, 7 mil kilovatios por día. El juicio contra el monstruo de Monserrate continua, en tanto los periódicos barajan una a una la búsqueda que hicieron las familias de las mujeres asesinadas. Otro escándalo por abuso sexual y mercado sexual entre un grupo de la policías y los congresistas han destapado la doble moral, la homofobia y el tráfico de influencias. Los niños y las niñas de La Guajira se siguen muriendo de inanición, y en Bogotá han revelado dos casos de muerte por desnutrición. El clima en Bogotá volvió hacer el mismo, frío y bipolar. Ya hay tantos calores menopausicos. Por último, los diálogos de paz estuvieron otras vez frágiles. Hicieron unas socializaciones en La Guajira y el Putumayo y Caquetá. El gobierno sintió que fue traicionada su fé y no se siguieron por los protocolos acordados. Pero yo pienso que si vamos a firmar la paz, porque tanta alaraca y más bien nos vamos haciendo a la idea de que son personas que se incluirán a la vida civil, por lo tanto no se deben rechazar, así hagan política.

Una buena noticia fue que escribí un artículo sobre trabajo doméstico y cine. Aunque el escrito está mal escrito, pues por fin logré concretar algo así sea malo o regular. Es difícil escribir cuando no es una costumbre diaria o no se sabe.

viernes, 19 de febrero de 2016

Fragilidad

Soy bastante débil o frágil y parece que quisiera ser fuerte pero no lo soy. Me vienen bien las palabras de la cineasta Claire Denis:

"Creo que al final la gente más interesante para mi es la gente que trata de ser fuerte a pesar de ser débil, eso es todo… Es como soy yo quizás. Y es verdad, no hay otra tragedia en la vida que tratar de ser fuerte cuando se es débil, tratar de luchar por algo a pesar de que no puedas. No veo otra tragedia mas dura en la vida que esa. Así es el amor también, es lo mismo." Entrevista de Oscar Ruiz Navia en el FICCI de 2012.

A veces la tristeza me invade y las lágrimas surgen sin contención. El llanto me causa dolor y alivio al mismo tiempo. Para no quedarme allí, me acuerdo de las palabras de Paola, una de mis terapeutas, "todo es un equilibrio". Para poner en balanza este desasosiego, pienso que me gusta caminar. Coloco el cuerpo en movimiento y me distrae la mente. Últimamente me gasto una hora en un recorrido que antes me gastaba hora y media. Parece que ya voy a la velocidad de los carros.

Encuentro mi cara un poco desaliñada y mi pelo desbarajustado. Se nota que no ando bien. Pero estos días soleados son preciosos. También pensar que la vida es un milagro y es increíble estar vivo.

No hago nada para ganar dinero, es uno de mis mayores pecados  que me cobra el capitalismo. También no sé gastar bien el dinero, y esta semana el 15 de febrero no teníamos para el mercado, así que mi hermano menor puso el dinero. Me sentí muy mal, pero ya no me queda sino aceptar que no tengo dinero para este mes. La vacancia podría durar mucho tiempo. 

La verdad no sé bien en que me gustaría trabajar. Esto me hace recordar las palabras de mi papá "de qué vivirá mija si solo duerme como perro e' rico". La pereza me ha gustado toda la vida. Podría trabajar en atención al cliente. Pienso, ¿me tocará maquillarme? y no me gusta. También en recursos humanos o bienestar laboral o en cualquier cosa. Yo sé hacer mandados. Tengo claro que hago caso. Pongo la cabeza agachada y me gusta decir jefe. Y me gustaría tener un jefe. 

La balanza se equilibra escribiendo esto.